Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico desconcertante y sugestivo. Las múltiples fuentes de inspiración y la tendencia local a la reelaboración consolidaron en los dos últimos siglos una herencia artística vasta y ecléctica. Este blog pretende mostrar a través de fotografías algunos de esos detalles que suelen escaparse a quien camina sin mirar por donde pasa.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Casa Rosada






La Casa Rosada, es la sede del Poder Ejecutivo de la República Argentina, en él se encuentra el despacho del Presidente de la Nación Argentina. Este edificio se localiza en la calle Balcarce 50 - Ciudad de Buenos Aires, frente a la histórica Plaza de Mayo. Su color característico es rosado y es considerado uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires. Alberga además el Museo de la Casa de Gobierno, con objetos relacionados con los presidentes del país. Ha sido declarada Monumento Histórico Nacional.

El edificio está sobre lo que fuera la Real Fortaleza de Don Juan Baltazar de Austria, construida en 1594 en las barrancas del Río de la Plata. La fortaleza es reconstruida en 1713, y recibe el nombre de Castillo de San Miguel en 1720, al completarse las obras de defensa. Sirvió de sede a los gobernadores, luego a los virreyes del Virreinato del Río de la Plata y posteriormente a los gobiernos independientes desde 1810. En la década de 1820, Rivadavia ordena modificaciones que sustituyen el puente levadizo del fuerte por un pórtico de estilo neoclásico.

La fortaleza fue demolida parcialmente en la década de 1850 para construir en su lugar el edificio de la Aduana Nueva, proyecto del arquitecto inglés Edward Taylor. Del antiguo edificio sólo quedaron un arco y uno de los edificios virreinales del interior del recinto amurallado demolido, que fue refaccionado como casa de gobierno. Bajo la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, el edificio se pintó en color rosado, color que conserva hasta hoy con algunas variaciones de tonalidad a través del tiempo. En 1873, también durante la presidencia de Sarmiento, se proyectó el primer Palacio de Correos, obra del arquitecto sueco Carlos Kihlberg, en el espacio sur del predio que había quedado libre por la demolición del fuerte.

El Palacio de Correos, se completó en 1878. El nuevo edificio opacaba sensiblemente a la sede del gobierno, por lo que el presidente Julio Argentino Roca solicitó un proyecto de ensanche y reparaciones. El proyecto elegido pertenecía al arquitecto sueco Enrique Aberg (autor de otras obras notables en Buenos Aires), e implicaba la demolición de todos los remanentes del antiguo fuerte y la construcción de un edificio similar al de correos, con el agregado respecto de éste de una galería-balcón en el primer piso.

En 1894 las restricciones de espacio disponible en el edificio eran ya evidentes, y se planea unificar los edificios proyectados por Aberg y Kihlberg y destinarlos exclusivamente a la función de gobierno. Así, el presidente Luis Sáenz Peña encomienda la tarea al arquitecto italiano Francesco Tamburini. Éste proyectó la unión mediante un gran arco, que hoy constituye el acceso sobre la calle Balcarce. El edificio fue inaugurado oficialmente durante la segunda presidencia de Roca, en 1898.

Las obras de demolición en 1938.Quizás la mayor reforma sufrida por la Casa Rosada en su historia haya sido la que se llevó adelante por iniciativa del presidente Agustín P. Justo, quien decidió en 1937 que la Casa de Gobierno sería completamente demolida para crear una perspectiva desde la Plaza de Mayo hacia el río, y extender la Avenida de Mayo hasta Puerto Madero. A principios de 1938, comenzó la demolición de la sección del antiguo edificio de Correos y Telecomunicaciones que miraba a la calle Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen). Pero en febrero de ese año había asumido Roberto M. Ortiz, quien rápidamente decidió suspender las ya iniciadas obras de demolición.

Con las diversas remodelaciones la obra original de Tamburini resultó finalmente en una pieza ecléctica, que combina elementos de diversos orígenes, como las mansardas, las loggias y las ventanas de los proyectos de ambos arquitectos suecos, con la expresión clasicista típica de Tamburini. La explanada de acceso sobre la calle Rivadavia conduce al Salón de los Bustos, donde se encuentran las esculturas de los presidentes argentinos. Desde este salón, dos grandes escaleras de honor (denominadas Italia y Francia) llevan al primer piso del ala norte, donde se encuentran el Salón Blanco que sirve de sede para las grandes recepciones oficiales, y las dependencias presidenciales. Esta ala norte está estructurada alrededor del Patio de las Palmeras.

Según la tradición, el color rosa se debe al deseo de Sarmiento de representar simbólicamente la fusión de los partidos que protagonizaron las cruentas guerras civiles de la primera mitad del siglo XIX, con la mezcla del color blanco representativo de los unitarios y el rojo de los federales. La leyenda, sin embargo, parece improbable: los unitarios se identificaban generalmente con el color celeste. Por otra parte el color rosa era muy utilizado durante el siglo XIX. Surge de la combinación de pintura a la cal con sangre bovina, empleándose esta última por sus propiedades hidrófugas y fijadoras.
Fuente: Wikipedia
Fotografías obtenidas con una cámara Canon G11

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