Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico desconcertante y sugestivo. Las múltiples fuentes de inspiración y la tendencia local a la reelaboración consolidaron en los dos últimos siglos una herencia artística vasta y ecléctica. Este blog pretende mostrar a través de fotografías algunos de esos detalles que suelen escaparse a quien camina sin mirar por donde pasa.

lunes, 29 de agosto de 2011

Centro Islámico de la República Argentina


El Centro Islámico de la República Argentina (CIRA) es una asociación civil de carácter religioso, cultural, educativo y social que no persigue fines de lucro y cuyas actividades abarcan todo el territorio de la República Argentina.

En el año 1931 un grupo de musulmanes decidió fundar la institución con el objetivo de organizar y representar a la comunidad islámica Argentina.

En 1981 el CIRA lleva adelante el proyecto de construir la primera Mezquita de estilo y arquitectura islámica de nuestro país, en el barrio porteño de San Cristóbal.

A fines de 1990 adquiere el inmueble sito en Humberto 1º 3046/54, donde se funda el Colegio Argentino-Árabe “Omar Bin Al Jattab” que a partir de 2009 se convierte en confesional.


El Centro Islámico de la República Argentina (CIRA), es la institución que nuclea a todas las instituciones islámicas del país, su función es la de representar a los musulmanes en el ámbito nacional. A su vez, el CIRA se encarga de la dirección de una escuela que funciona en el mismo predio donde este se encuentra. El Colegio Omar ibn Al Jattab, una escuela de de enseñanza primaria y secundaria, que ofrece formación religiosa opcional y extracurricular. También administra a la mezquita Al Ahmad (Alberti).

Como referente institucional, ejerce control y certificación de las actividades comerciales que requieren un aval islámico. Es decir interviene en la certificación oficial de procesos de control religioso en la elaboración de alimentos para exportación a países de tradición islámica, así como también autoriza a los actores involucrados en dicho proceso (las empresas).

Como portavoz de los musulmanes, el centro realiza actividades de relevancia cultural: ofrece cursos públicos sobre idioma y cultura islámica, presentaciones de libros, organiza conciertos, edita un periódico, publica libros y anuarios literarios referentes a la cultura islámica, se ocupa de organizar festejos religiosos y eventos ecuménicos, y lleva a cabo actividades de contención social y caridad. En los últimos años, el CIRA ha sido el precursor del dialogo interreligiosos e intercultural, buscando un espacio de representación dentro de los límites de la ciudad y del país.

Esta institución se encuentra organizada por una comisión directiva cuyos periodos de acción son renovados por medio de elecciones públicas que se realizan entre los miembros y asociados al centro. Si bien esta institución pretende ser el referente de la comunidad, los miembros de la conducción deben ser elegidos entre "musulmanes de origen", los empleados que desempeñen funciones administrativas o educativas pueden pertenecer a este grupo, ser musulmanes conversos o de otras tradiciones religiosas. Las listas de comisiones aspirantes a la dirección del CIRA, nos remiten siempre a tradicionales apellidos que se encuentran entre los fundadores de este, o históricas familias de la comunidad islámica (generalmente de la escena barrial de San Cristóbal, lugar del primer emplazamiento de los inmigrantes de origen musulmán).

Dentro de la comunidad islámica, esta es una institución que se encuentra permanentemente observada, en continuo estado de evaluación y cuestionamiento. Generalmente le es criticado su proceder institucional, su sistema de organización y en muchos casos las sospechas de corrupción interna son moneda corriente al ser una institución vinculada al comercio y a la política. Las críticas apuntan frecuentemente a que sus referentes institucionales, generalmente no lo sean en el ámbito religioso. Y de ahí que muchas personas caractericen al CIRA como un espacio no religioso, y no representativo de la comunidad.

La tendencia creciente entre los miembros de la comunidad, es la de ver y percibir al CIRA como un lugar de expresión de poder institucional dentro del orden estatal en el cual interactúa, es decir un organismo más empeñado en el desarrollo de las actividades propuestas en la agenda política de la ciudad, que en la arena del terreno religioso.


Fuente: islam.org.ar







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