Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico desconcertante y sugestivo. Las múltiples fuentes de inspiración y la tendencia local a la reelaboración consolidaron en los dos últimos siglos una herencia artística vasta y ecléctica. Este blog pretende mostrar a través de fotografías algunos de esos detalles que suelen escaparse a quien camina sin mirar por donde pasa.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Monumento a los Caidos en la Gesta de las Islas Malvinas y el Atlántico Sur







El Monumento a los caídos en Malvinas es un cenotafio localizado en la Plaza General San Martín, en Buenos Aires, erigido en honor a los caídos en la Guerra de las Malvinas.
Situado en el sector de la plaza que da hacia la Avenida del Libertador, está formado por 25 placas de mármol negro con los nombres de los 649 combatientes caídos en la guerra acontecida en 1982. Todas las mañanas, a las 8 en punto, puede observarse el izamiento de la bandera argentina.
Los relevos de la guardia se realizan a lo largo del día y cada dos horas, hasta las 18, en que es arriada la Bandera. La Guardia está compuesta por miembros del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, ataviados con sus respectivos uniformes históricos.
Una llama eterna forma parte también del monumento, estando la misma situada por encima del mapa que representa la geografía de las Islas Malvinas.
Por decreto nacional nº 1.405 del 11 de diciembre de 1989, siendo presidente de la Argentina Carlos Saúl Menem, se resolvió la erección de un monumento, tipo cenotafio, en homenaje a los caídos durante la Guerra de las Islas Malvinas y Atlántico Sur, en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.
Un decreto municipal determinó en 1990 que el emplazamiento se realizaría en el barrio de Retiro, en la Plaza Libertador General San Martín, sobre la avenida Leandro N. Alem. Dicho decreto sostenía que el lugar había sido elegido porque: ...reúne razones históricas, operativas y de localización. Que la especialidad del área, la facilidad de acceso y el ancho de la avenida Leandro N. Alem, posibilita la concurrencia de numeroso público y dan el contexto apropiado para eventuales ceremonias; Que se tuvo especial consideración en no alterar la estructura espacial, circulatoria y arbórica existente.
El sitio elegido generó discusiones: algunos consideraban que la plaza debía preservarse sólo como homenaje al general San Martín, otros que no podía colocárselo justo frente a la Torre de los ingleses, otros que el lugar, de tránsito rápido, era ruidoso y por tanto poco apto para un monumento a los muertos; y también estaban los que protestaban por la destrucción de la verde barranca de la plaza. Sin embargo la oposición resultó inútil y el monumento se inauguró oficialmente el 24 de junio de 1990.
La obra fue realizada por el arquitecto Andrés Morán, del ex Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación.
El solar donde se emplazó ocupa 263 m² y está situado al pie de la barranca que la Plaza San Martín tiene es su lado este, sobre la Avenida Leandro N. Alem.
La sección oeste del monumento está conformada por un muro vertical y en semicírculo, con 25 placas de mármol negro con los nombres de los 649 combatientes muertos en la gesta , sin indicar su grado militar, para igualarlos en el recuerdo, talladas por el letrista Eduardo Omar Urich. Sobre este muro, del lado norte, hay una estructura en forma de prisma con la silueta de las Islas Malvinas y una lámpara votiva. Delante del muro, en forma paralela al mismo, pero mucho más bajo, hay una pared con los escudos provinciales y el nacional.
Dos estructuras bajas, con asientos en ellas, en forma de hemiciclo simbolizan dos brazos que rodean a un mástil en el que flamea la bandera argentina. En una placa recordatoria se lee: La nación también rinde homenaje a los que guardan en su cuerpo o memoria las huellas del combate. Rodeando al mástil, sobre el suelo, hay dibujado un diseño circular que representa la escarapela nacional. También hay dibujado en el suelo, entre el mástil y la avenida Alem, una cruz.
Una escolta de alguna de las tres fuerzas armadas custodia siempre al monumento.
Fuente: Wikipedia

Monumento a Leandro Nicéforo Alem


En una pequeña plazoleta, en Av. Leandro N. Além y Maipú, podemos ver el monumento a Leandro N. Alem. Fue realizado por el escultor argentino Pedro Zonza Briano. La base es de granito y las figuras del grupo estan resueltas en bronce. La estatua principal representa al político argentino, abogado, que participó voluntariamente en la Guerra del Paraguay, fundador del Partido Radical- que avanza con gesto vigoroso, alentando a sus correligionarios. Lo acompañan dos grupos que se funden en la base, que representan a la juventud radical y al pueblo argentino.

La génesis del partido radical sólo puede entenderse en torno a la figura de Leandro Alem, su inspirador y fundador.

Leandro Nicéforo Alem nació en Buenos Aires en 1844 y muy joven aun en 1865, abandonó sus estudios de derecho para marchar como voluntario a la sangrienta guerra que la Argentina estaba librando contra el gobierno paraguayo de Francisco Solano López.

De regreso del conflicto, Alem se reincorporó a sus estudios, graduándose y dedicándose al mismo tiempo a la política, que fue la absorbente pasión de su vida. Demócrata y antiautoritario, en 1868 se unió al Partido Autonomista de Adolfo Alsina, donde pronto se destacó por sus dotes, oratorias y el espíritu incisivo que mostraba en los debates públicos de la época. Elegido diputado provincial, no tardó en ocupar escaños de diputado y senador en el Congreso Nacional argentino.

Después de pasar unos años alejado de la política, organizó en 1890 un levantamiento armado contra el entonces presidente Miguel Juárez Celman, que se vio obligado a abandonar el poder. Fue entonces cuando Alem promovió la fundación de la Unión Cívica Radical, partido muy importante en la posterior evolución política del país.

Desde aquel momento, Alem fue considerado con propiedad como un verdadero tribuno del pueblo. Ante el estado de corrupción reinante, en 1893 inició una nueva insurrección, en la que fracasó. Decepcionado por el alejamiento de muchos de sus partidarios, se suicidó en Buenos Aires en 1890, en un gesto que conmovió al país.
Fuente: buenosaires-reinadelplata.blogspot.com

Edificio Kavanagh



El Edificio Kavanagh es una torre de departamentos situada en el n.º 1065 de la calle Florida, frente a la Plaza San Martín, en el barrio de Retiro de la ciudad de Buenos Aires.
El Kavanagh es uno de los emblemas del movimiento moderno Argentino. Al Construirse en 1933 no se trata de un edificio Art Decó Puro, en sus líneas también observamos una fuerte influencia del expresionismo Europeo.
A comienzos de la década de 1930 Corina Kavanagh era una joven estanciera de origen irlandés, excéntrica e interesada en todo lo que fuera vanguardia, al punto que hacia 1933 tuvo la idea de vender dos de sus estancias para construir un edificio de rentas destinado a vivienda. Hay quienes dicen que la idea fue en realidad de sus abogados, Diego Garret Kavanagh y Pablo Cárdenas. Sin embargo, lo cierto es que Corina vendió sus tierras y compró un terreno sobre la barranca que da a la Plaza San Martín, un triángulo que forman la unión de las calles Florida y San Martín.
La zona donde se levantaría el futuro edificio era una de las más cotizadas de la ciudad e incluso había sido proyectada por la Comisión de Estética Edilicia como la “gran puerta de entrada a la ciudad”, ya que en el bajo se encontraban las Estaciones “Retiro” de los Ferrocarriles Central Argentino, Pacífico y Central Córdoba.
La intención de Corina Kavanagh era que su edificio le devolviera buena parte del dinero invertido. Su idea era destinar el alquiler de sus departamentos a las jóvenes familias ricas de Buenos Aires, los únicos que habían podido sobrevivir a la crisis económica. Por eso, se preocupó de que tuviera todo lo mejor de la época en cuanto a confort y adelantos. Para el proyecto fue convocado el estudio conformado por el arquitecto uruguayo Gregorio Sánchez, el ingeniero Ernesto Lagos y Luís María de la Torre.
El 24 de junio de 1933 fue subastada la demolición de las construcciones que existían en el terreno donde se levantaría el futuro edificio y a fines del mes de agosto éste quedó totalmente liberado de escombros. Finalmente, se comenzó con la estructura en enero de 1934. En un primer momento el Edificio Kavanagh iba a tener una altura similar a la de su vecino Plaza Hotel, pero finalmente, se decidió construir un rascacielos, que fuera el edificio más alto de Buenos Aires.
El hormigonado del “Edificio Kavanagh” se terminó el 28 de octubre de 1934. En ese entonces, se convirtió en la estructura de hormigón armado más alta del mundo, superando al Predio Martinelli de Sao Paulo.
El edificio fue finalmente inaugurado oficialmente el 15 de enero de 1936. Con unos 110 metros de altura hasta la azotea y 120,35 hasta la cima del mástil, se convirtió en el edificio más alto de Argentina y de Latinoamérica. Sus 30 pisos también fueron un récord para la historia de la construcción del país, ya que era la primera vez que un edificio llegaba a esa cantidad de niveles altos.
El Kavanagh debió limitar sus plantas al complejo perímetro triangular del terreno. Fue construido en base a cinco volúmenes yuxtapuestos: uno central, al que se adosan otros dos y a estos, otros dos, menores. La parte central con sus dos costados da la simetría al edificio.
Los números del Kavanagh fueron sorprendentes para su época. Durante su construcción debieron prepararse 1.500 planos y planillas para una superficie edificada de 25.800 m2. En las estructuras de hormigón fueron utilizadas 1.600 km. de barras de hierro en tanto que el total de las cañerías de agua, vapor, desagües y conductores eléctricos alcanzó los 90 km. La instalación eléctrica fue equivalente a la que se necesitaría para abastecer a una ciudad de 80.000 habitantes, a la vez que el equipo refrigerante del acondicionador de aire (único en el mundo) podía generar hielo para un conglomerado urbano de 75.000 personas.
El esquema del edificio se compone de sótano, planta baja, 30 pisos con un total de 102 viviendas repartidas en seis alas (A, B, C, E, F y G) y un mirador en la terraza, lo que sería el piso 31°. La planta baja fue dedicada a los grandes ambientes de recepción, con entrada cubierta para autos, salas de espera, de informaciones, de teléfonos, toilettes, vestíbulos y galerías.
El Kavanagh está incluido en la lista de patrimonio mundial del movimiento moderno elaborada por la UNESCO.
En 1934, cuando aún lo estaban construyendo, se aprovechó su frente para colocarle en su parte superior una cruz blanca de varios pisos de altura en adhesión al Congreso Eucarístico Internacional.

Fuente: Wikipedia y worldartdeco.blogspot.com

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Monumento a Nicolás Avellaneda



Se construyó en homenaje a Nicolás Avellaneda, oriundo de la provincia de Tucumán, que fue presidente de la Nación desde 1874 a 1880. Durante su mandato se aprobó la ley que consagró a Buenos Aires como Capital Federal de la República Argentina, además de culminarse la conquista de la Patagonia.

La estatua del mandatario fue esculpida en mármol y se levanta sobre un enorme basamento de piedra, donde cuatro figuras femeninas miran hacia los cuatro puntos cardinales. Rodeando dichas figuras femeninas se encuentran relieves que representan los diferentes acontecimientos vinculados con el proceso de federalización de la ciudad de Buenos Aires.

La imponente obra fue realizada por el conocido escultor argentino José Fioravanti inaugurándose en 1935, en el sector de Jardines de Palermo.

Nicolás Avellaneda (1836-1885), fue un importante político presidente de la República Argentina (1874-1880). Durante su mandato se terminó la conquista de la Patagonia (1879) y se federalizó la ciudad de Buenos Aires (1880).

Fuente: Argentinaturismo.com

Monumento a Luis Maria Drago

Se construyó en 1934 en la Plaza General Páez, siendo su autor el reconocido escultor Alberto Lagos. Se realizó en homenaje a quien obtuvo el cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación en 1902, y manifestó en esa ocasión el rechazo argentino a la agresión británica impuesta a Venezuela al estar imposibilitada a pagar su deuda externa; lo que sentó las bases en el derecho internacional de que ningún estado puede agredir a otro por razones económicas.

Luís María Drago (1859-1921), político y jurisconsulto argentino que ocupó el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores en 1902, reemplazando al fallecido Amancio Alcorta durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca desde 1898 a 1904. Formuló la denominada doctrina Drago, clásica en derecho internacional, según la cual la deuda pública de un estado no podía justificar una intervención armada ni la ocupación del territorio por otras naciones.

Fuente: Argentinaturistica.com


Monumento a La Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas :: Monumento de los Españoles






El Monumento a La Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas, popularmente conocido como Monumento de los españoles se encuentra situado en la ciudad de Buenos Aires, en la intersección de la Avenida del Libertador y la Avenida General Sarmiento. Es conocido por ese nombre ya que fue donado por la colectividad española en 1910 con motivo del centenario de la Revolución de Mayo. Es por lo tanto erróneo llamarlo, como muchas veces ocurre, "a los españoles".
La piedra fundamental del monumento fue colocada en 1910, durante el gobierno de José Figueroa Alcorta quien formó parte de dicho acto junto a la Infanta Isabel de Borbón, tía de Alfonso XIII, rey de España.
Sin embargo, la construcción del monumento sufrió numerosas demoras. La primera fue debida a la muerte del escultor catalán Agustín Querol ocurrida en el año 1909, quien sólo llegó a realizar los bocetos. Su trabajo fue continuado por Cipriano Folgueras, pero este también murió en 1911.
La siguiente demora tuvo lugar el 6 de marzo de 1916, cuando el trasatlántico Príncipe de Asturias, proveniente de Barcelona, se hundió cerca de San Pablo al chocar contra una formación rocosa. Además de las más de 450 muertes que tuvieron lugar en dicho accidente, se perdió también un cuantioso cargamento de esculturas de mármol y bronce destinadas al monumento, que desde 1914 ya se encontraba emplazado.
En 1917 se solicitaron a España reposiciones de los materiales perdidos. Estos fueron enviados dos años después, y una vez llegadas fueron retenidas por la Aduana, ocasionando un desorden burocrático.
La inauguración, ya en 1926, se demoró pues la vereda circundante no estaba lista, como tampoco el sistema de luces. Por fin pudo realizarse el 13 de marzo de 1927. Contó con la presencia del conde de Amalfi, quien en nombre del rey Alfonso XIII hizo la simbólica entrega del mismo al presidente Marcelo T. de Alvear.
En 1934 se celebró en su entorno el cierre del Congreso Eucarístico Internacional. Para ello se cubrió al monumento con una cruz de 35 m de altura. Después de la misa, y ante el más de un millón de personas que concurrieron al acto, se escuchó por los altoparlantes y gracias a una transmisión radial con el Vaticano al Papa Pío XI bendiciendo a los presentes.
En la cima del monumento hay una estatua de la República, y la base, que se levanta sobre el medio de una piscina, se conforma de alegorías: al Trabajo (en mármol y al pie del monumento), Los Andes, El Río de la Plata, La Pampa y El Chaco (realizadas en bronce sobre cada uno de los vértices de la base).
En el frente sureste tiene grabado un párrafo del Preámbulo de la Constitución Nacional Argentina.

Fuente: Wikipedia

Monumento a Carlos III


Esta escultura se ubica en la Plaza General Páez, frente a la Av. Sarmiento, y en la intersección de Av. Del Libertador y Av. Iraola (Jardines de Palermo). Fue realizada en honor a Carlos III rey español, que creó el virreinato del Río de la Plata en 1776, cuya capital fue la ciudad de Buenos Aires. La obra fue inaugurada en 1985 por encargo de la Municipalidad de la Ciudad al escultor Alonso Berg, con motivo de la visita al país del rey Juan Carlos I y la reina Sofía de España.

Carlos III (1716-1788), fue rey de España desde 1759 a 1788, y fue hijo de Felipe V e Isabel Farnesio. Se destaco por ser un fiel exponente del depotismo ilustrado en España, tuvo como ministros a Esquilache, Floridablanca, Campomanes y Aranda. Tras el motín de Esquilache expulsó a los jesuitas en todos sus dominios en 1767. Entre sus medidas reformistas se puede destacar los decretos de libertad de comercio con América (1765-1778). En su política exterior fue aliado de Francia y se opuso tenazmente contra Gran Bretaña.

Fuente: Argentinaturistica.com