Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico desconcertante y sugestivo. Las múltiples fuentes de inspiración y la tendencia local a la reelaboración consolidaron en los dos últimos siglos una herencia artística vasta y ecléctica. Este blog pretende mostrar a través de fotografías algunos de esos detalles que suelen escaparse a quien camina sin mirar por donde pasa.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Monumento a Paul Harris



El 24 de marzo de 1997 se inauguró oficialmente el monumento al Paul Percy Harris en los bosques de Palermo (Av. del Libertador y J.F. Kennedy), a iniciativa del Rotary International en el año 1990.

La estatua del fundador de Rotary fue realizada por el escultor Jorge Oscar Argento y es la primera erigida en el mundo. El acto se realizó al cumplirse el 50 aniversario del fallecimiento de Paul Harris.
Fuente: Prensa Rotaria

Monumento a George Washington



El monumento a George Washington fue un obsequio del gobierno de los Estados Unidos al celebrarse en 1910 el centenario de la Revolución de Mayo. La figura de bronce del primer presidente norteamericano, que se levanta sobre un pedestal de granito, se ubica frente a la embajada de Estados Unidos, en la intersección de Av. Del Libertador y Av. J. F. Kennedy (Jardines de Palermo), y fue trasladada en su momento desde la ciudad de Nueva York directamente hasta Buenos Aires.
George Washington (1732-1799), político norteamericano de familia adinerada que se pronunció a favor de la independencia norteamericana de su madre patria Gran Bretaña. En 1775 fue Comandante en Jefe del Ejército Norteamericano; ayudado por Francia logró derrotar a las fuerzas británicas y se convirtió en el héroe de la Independencia Norteamericana en 1781. Fue el primer presidente de la Unión en 1789 y fue reelegido en 1792, mostrándose un ferviente partidario del federalismo.
Fuente: Argentinaturistica.com

domingo, 5 de diciembre de 2010

Edificio de Roque Saenz Peña 917





El edificio de Roque Sáenz Peña 917, construido en 1928 por el ingeniero Alejandro Enquin, pasaba más que desapercibido, salvo para quienes, al mirar hacia arriba, descubrían su imponente cúpula.

Hoy, luego de una intensiva restauración que duró tres años e incluyó la puesta en valor de su fachada y la actualización técnica de acuerdo a la normativa vigente, la pequeña torre de nueve pisos ilumina de amarillo y beige la Diagonal.

El edificio estaba concebido para renta desde su origen, al principio fueron departamentos de vivienda con una gran tienda debajo. Con el correr de los años, la planta alta se fue adaptando para albergar oficinas.

El ingeniero Enquin es el mismo que hizo la sinagoga mayor en la calle Libertad, un edificio en la calle Sarmiento 848, en el barrio de San Nicolás y la remodelación del Lola Membrives.

Estatua de Santiago de Liniers


El monumento a Liniers se inauguró en 1982 y rinde homenaje a Santiago de Liniers, nacido en Francia en 1753, oficial de la caballería francesa, destinado al Río de la Plata en 1788 y nombrado Comandante de la Ensenada por el virrey Sobremonte en 1806. Más tarde, por su destacada actuación durante la reconquista de la ciudad, fue nombrado virrey. Lo fusilaron el 26 de agosto de 1810 en las cercanías de la Posta Cabeza de Tigre, provincia de Córdoba, por ser considerado contrarrevolucionario.
Está ubicado en una plazoleta sobre Av. Corrientes y Reconquista.

Edificio Bunge & Born





El edificio Bunge y Born se encuentra en el cruce de las calles 25 de Mayo y Lavalle, en el barrio de San Nicolás de la ciudad de Buenos Aires.

Bunge y Born es una sociedad que formaron en 1884 dos hombres venidos de Amberes, Bélgica, con el objetivo de exportar productos agropecuarios de la Argentina: Ernesto Bunge y Jorge Born. Sin embargo, los belgas se asentaron, y al crecer fueron diversificando, creando Molinos Río de la Plata (cereales) y Grafa (textil).

En 1923 la compañía contrató al arquitecto Pablo Naeff para que proyectara la sede de Bunge y Born en Buenos Aires. Ese mismo año la Municipalidad aprobó los planos y la empresa constructora de Piquet y Arano comenzó las obras. El lugar fue un lote desarrollado sobre la calle Lavalle, entre la Avenida Leandro N. Alem y la calle 25 de Mayo, sobre la antigua barranca del Río de la Plata, y el edificio fue terminado en 1926.

La empresa continúa ocupando esta sede en la actualidad, a pesar de su venta a capitales extranjeros, que la redujo notablemente hasta desprenderse de sus firmas de alimentos y de Molinos Río de la Plata.

Haciendo honor al origen de sus fundadores, la sociedad encargó al arquitecto Naeff un diseño que recordara al estilo de las construcciones clásicas de la tierra natal de Bunge y Born. Por ello, el edificio pertenece a la corriente del gótico flamenco, y su arquitectura resulta distintiva ya que aquel no es un estilo que abunde en Buenos Aires, como sí lo hacen otros europeos como el academicismo francés o el italianizante.

Ocupando un terreno con notable pendiente, lo cual suma un piso completo al bajar hacia la Avenida Alem, otro rasgo que lo acerca a las construcciones contiguas es la recova con arcos que poseen todos los edificios con frente a esa avenida. En esta parte de la obra se destacan los arcos ojivales clásico del gótico.

También en la fachada hacia Alem se realza un volumen saliente que comienza en el segundo piso, y continúa aún después del retiro progresivo de la fachada a partir del séptimo piso, llegando hasta el noveno (último), donde termina en un coronamiento. Ese mismo frente posee altos ventanales, destacando la verticalidad del edificio en un terreno que resulta angosto.

El edificio Bunge y Born está repleto de elementos decorativos alusivos tanto a la actividad agropecuaria, a través de motivos y relieves, como a la herencia cultural de sus fundadores, a través de los elementos de estilo gótico tales como balaustres, molduras, cresterías. Las mieses de trigo, herramientas de labrado y referencias a la naturaleza se mezclan con los rostros de guerreros, de leones e imágenes de barcos.

Los elementos constructivos son de gran calidad: el basamento está revestido en piedra caliza (los pisos superiores poseen un revoque que imita a este elemento), mismo material utilizado para la estatua “El sembrador” que adorna la entrada principal en la ochava de la esquina de Lavalle y 25 de Mayo; los interiores (hall y sala de ascensores) están revestidos en mármol de Carrara de diversos tonos; las oficinas del Directorio están adornadas con boiserie y poseen un cielorraso muy ornamentado e incluso las piezas cerámicas de los pisos y las cortinas de enrollar son traídas de Europa.
Fuente: Wikipedia

viernes, 3 de diciembre de 2010

Palacio Cangallo


La actual sede de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones fue inaugurada el 3 de marzo de 1872. Los planos del Templo Masónico de la calle Tte. Gral. Perón 1242 estuvieron a cargo del Ing. Carlos E. Pellegrini, masón de origen francés, llegado al Río de la Plata durante la presidencia de Bernardino Rivadavia y padre de quien fuera presidente. Debido a una enfermedad Pellegrini no pudo terminar la obra siendo el arquitecto italiano Francisco Tamburini el encargado de la dirección de la misma.

El edificio se organiza en dos plantas y a partir de una columnata, retirado de la línea municipal por un pequeño jardín. La fachada es cóncava, diseñada así probablemente por su frente angosto, ya que al tener su paredes frontales curvas da una sensación de mayor amplitud. Existe la versión de que dicha curvatura representa la bienvenida de los masones a quienes entran a su sede, simbolizando un abrazo fraternal. Sus cuatro columnas en la fachada, con las dos centrales de grueso diámetro y gran altura, jerarquizan y dan lugar a la entrada. En torno a ellas se suceden las aberturas, en arcos de medio punto.

Ingresando al edificio hay un amplio pasillo que desemboca en una importante escalera. Apenas se ingresa, a la izquierda del pasillo se encuentra la biblioteca Joaquin V. Gonzalez y a la derecha el Salón Republica. el edificio cuenta con nueve templos, cada uno de ellos construido en base a los mismos criterios simbólicos, siendo el más importante el Gran Templo. En el primer piso se encuentra el Gran Templo, donde se destaca el techo pintado como si fuera el cielo, con el sol en un extremo y la luna en el otro. Sobre las dos columnas a la entrada hay un mural, pintado por el artista Enrique Fabris, llamado "Energía Universal".

El inmueble posee un alto valor histórico y cultural por cuanto ha sido escenario de reuniones protagonizadas por importantes personajes de la historia argentina, tales como Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, Carlos Pellegrini, Alfredo Palacios e Hipólito Yrigoyen entre otros.

Fuente: Masonería Argentina
Fotografías obtenidas con una cámara Canon G11

Casa Rosada






La Casa Rosada, es la sede del Poder Ejecutivo de la República Argentina, en él se encuentra el despacho del Presidente de la Nación Argentina. Este edificio se localiza en la calle Balcarce 50 - Ciudad de Buenos Aires, frente a la histórica Plaza de Mayo. Su color característico es rosado y es considerado uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires. Alberga además el Museo de la Casa de Gobierno, con objetos relacionados con los presidentes del país. Ha sido declarada Monumento Histórico Nacional.

El edificio está sobre lo que fuera la Real Fortaleza de Don Juan Baltazar de Austria, construida en 1594 en las barrancas del Río de la Plata. La fortaleza es reconstruida en 1713, y recibe el nombre de Castillo de San Miguel en 1720, al completarse las obras de defensa. Sirvió de sede a los gobernadores, luego a los virreyes del Virreinato del Río de la Plata y posteriormente a los gobiernos independientes desde 1810. En la década de 1820, Rivadavia ordena modificaciones que sustituyen el puente levadizo del fuerte por un pórtico de estilo neoclásico.

La fortaleza fue demolida parcialmente en la década de 1850 para construir en su lugar el edificio de la Aduana Nueva, proyecto del arquitecto inglés Edward Taylor. Del antiguo edificio sólo quedaron un arco y uno de los edificios virreinales del interior del recinto amurallado demolido, que fue refaccionado como casa de gobierno. Bajo la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, el edificio se pintó en color rosado, color que conserva hasta hoy con algunas variaciones de tonalidad a través del tiempo. En 1873, también durante la presidencia de Sarmiento, se proyectó el primer Palacio de Correos, obra del arquitecto sueco Carlos Kihlberg, en el espacio sur del predio que había quedado libre por la demolición del fuerte.

El Palacio de Correos, se completó en 1878. El nuevo edificio opacaba sensiblemente a la sede del gobierno, por lo que el presidente Julio Argentino Roca solicitó un proyecto de ensanche y reparaciones. El proyecto elegido pertenecía al arquitecto sueco Enrique Aberg (autor de otras obras notables en Buenos Aires), e implicaba la demolición de todos los remanentes del antiguo fuerte y la construcción de un edificio similar al de correos, con el agregado respecto de éste de una galería-balcón en el primer piso.

En 1894 las restricciones de espacio disponible en el edificio eran ya evidentes, y se planea unificar los edificios proyectados por Aberg y Kihlberg y destinarlos exclusivamente a la función de gobierno. Así, el presidente Luis Sáenz Peña encomienda la tarea al arquitecto italiano Francesco Tamburini. Éste proyectó la unión mediante un gran arco, que hoy constituye el acceso sobre la calle Balcarce. El edificio fue inaugurado oficialmente durante la segunda presidencia de Roca, en 1898.

Las obras de demolición en 1938.Quizás la mayor reforma sufrida por la Casa Rosada en su historia haya sido la que se llevó adelante por iniciativa del presidente Agustín P. Justo, quien decidió en 1937 que la Casa de Gobierno sería completamente demolida para crear una perspectiva desde la Plaza de Mayo hacia el río, y extender la Avenida de Mayo hasta Puerto Madero. A principios de 1938, comenzó la demolición de la sección del antiguo edificio de Correos y Telecomunicaciones que miraba a la calle Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen). Pero en febrero de ese año había asumido Roberto M. Ortiz, quien rápidamente decidió suspender las ya iniciadas obras de demolición.

Con las diversas remodelaciones la obra original de Tamburini resultó finalmente en una pieza ecléctica, que combina elementos de diversos orígenes, como las mansardas, las loggias y las ventanas de los proyectos de ambos arquitectos suecos, con la expresión clasicista típica de Tamburini. La explanada de acceso sobre la calle Rivadavia conduce al Salón de los Bustos, donde se encuentran las esculturas de los presidentes argentinos. Desde este salón, dos grandes escaleras de honor (denominadas Italia y Francia) llevan al primer piso del ala norte, donde se encuentran el Salón Blanco que sirve de sede para las grandes recepciones oficiales, y las dependencias presidenciales. Esta ala norte está estructurada alrededor del Patio de las Palmeras.

Según la tradición, el color rosa se debe al deseo de Sarmiento de representar simbólicamente la fusión de los partidos que protagonizaron las cruentas guerras civiles de la primera mitad del siglo XIX, con la mezcla del color blanco representativo de los unitarios y el rojo de los federales. La leyenda, sin embargo, parece improbable: los unitarios se identificaban generalmente con el color celeste. Por otra parte el color rosa era muy utilizado durante el siglo XIX. Surge de la combinación de pintura a la cal con sangre bovina, empleándose esta última por sus propiedades hidrófugas y fijadoras.
Fuente: Wikipedia
Fotografías obtenidas con una cámara Canon G11