Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico desconcertante y sugestivo. Las múltiples fuentes de inspiración y la tendencia local a la reelaboración consolidaron en los dos últimos siglos una herencia artística vasta y ecléctica. Este blog pretende mostrar a través de fotografías algunos de esos detalles que suelen escaparse a quien camina sin mirar por donde pasa.

jueves, 31 de marzo de 2011

Reloj Solar :: Planetario de la Ciudad de Buenos Aires



El reloj solar fue donado por la Embajada de Japón en Buenos Aires al Planetario Municipal sito en el Parque 3 de Febrero en enero de 1970. Se trata de una replica de un modelo inventado por el profesor Tokutaro Yabashi, un eximio estudioso y realizador de relojes solares protegidos por patentes estadounidenses. También el pedestal está construido según forma geométrica preestablecida. Su ubicación geográfica según el sistema de referencia WGS84 es Lat. 37º 59' 54",5 Sur Long. 57º 32' 54",1 Oeste con su cara plana orientada con el meridiano del reloj, o sea hacia el norte geográfico o verdadero.

Las partes que conformar el reloj solar se resumen en una placa de lectura del tiempo u horas, del lado derecho las antemeridianas y del lado izquierdo las postmeridianas. Una marquesina de acero inoxidable inclinada según la elevación del polo sur, o sea en la dirección del eje terrestre apuntando hacia el polo sur, cuyo ángulo representa la latitud de lugar, en nuestro caso 38º S -. La arista derecha de la marquesina es la que proyecta la sobra sobre las horas antemeridianas, la arista izquierda nos indica las postmeridianas.

En el caso del pasaje del sol por el meridiano del punto de emplazamiento del reloj, las sombras de la arista derecha e izquierda nos marcan la misma hora al comienzo de arco de las horas derecho y izquierdo. Un intervalo de arco entre las dos indicaciones permiten tal lectura. La placa base está fijada a otra de base, en chapa de hierro, con dos tornillos de cabeza circular (una especie de seguridad) que permiten aflojarla para girarla guiada por una ranura. Esto permite alinear la marca correspondiente a la ecuación del tiempo con la longitud de 60º W marcada en un índice más abajo que evidencia los valores de la ecuación. Esta corrección, que en teoría debiera hacerse diariamente, en la practica a cada 10 o 15 días, responde a 'transformar' la lectura del tiempo verdadero u hora verdadera local en la media y aproximada a nuestro común reloj. Volveré sobre este tema...

El reloj está configurado para que marque la hora del huso -4 u huso 4 al oeste de Greenwich. Pero no espere que en este momento el reloj les marque una buena hora... La corrección de la ecuación del tiempo está desfasada con la fecha, olvidada, congelada.
 
Fuente: La Cocina de Pasqualino Marchese
 

miércoles, 30 de marzo de 2011

Escultura Saturnalia :: Jardín Botánico Carlos Thays


Saturnalia es el nombre de un grupo escultórico hecho en bronce patinado que representa la festividad homónima que se practicaba en la Roma antigua y finalizaba con la realización de orgías y gente emborrachándose. La obra, realizada en 1900, es del italiano Ernesto Biondi y recibió críticas contrarias debido a la temática que en ella se representaba.

La escultura original se encuentra en la Galería de Arte Moderno de Roma, mientras que en el Jardín Botánico de Buenos Aires se halla una copia realizada en 1909.

En el año 1900, el italiano Ernesto Biondi (1855-1917), exhibió su obra Saturnalia en la Exposición de París, en la cual había trabajado los últimos diez años, y obtuvo el primer premio.

En la obra están representadas diez figuras, de distintas clases sociales de la Roma antigua: desde prostitutas y esclavos hasta patricios y gladiadores, tomando parte de la Saturnalia, fiesta en honor al Dios Saturno, que consistía en beber y comer en abundancia para luego dedicarse al placer en una orgía desenfrenada. Todas las figuras mostraban un aire de decadencia y a muchos no les gustó el trabajo por su temática.

El argentino Hernán Cullen Ayerza (escultor, abogado y diplomático), la adquirió en 1907, cuando era secretario de la embajada en Roma, y había estudiado con Biondi. Le propuso a éste realizar un calco de la obra con la idea de venderla a la Municipalidad de Buenos Aires, para embellecer la ciudad. Así surgió la única copia de la obra, que al llegar a Buenos Aires, el 14 de febrero de 1910, tuvo que permanecer en la aduana hasta 1912, pues no contó con el apoyo de los funcionarios porteños debido a la temática de la obra. Entonces Ayerza la emplazó en el jardín de su residencia (Esmeralda 1275). Cuando murió, en 1957, siguiendo lo expresado en su testamento, fue donada al Museo Nacional de Bellas Artes, en Buenos Aires. Pero en corto tiempo el museo la entregó en calidad de préstamo a la Municipalidad, quien la conservó en depósito. En 1963, a las dos semanas de la asunción del presidente Arturo Umberto Illia, se la ubicó en el Club Ciudad de Buenos Aires. Durante el auto llamado Proceso de Reorganización Nacional, última dictadura militar argentina (1976-1983), se la trasladó al Centro Cultural General San Martín, pero en 1981 se decidió censurarla y quedó perdida en un depósito municipal.

En 1987, ya en un gobierno democrático, fue rescatada, cubierta de estiércol, de unas caballerizas. Entonces, en 1988, se la emplazó en su ubicación actual, en el Jardín Botánico Carlos Thays.

Se trata de una obra encuadrada dentro del tardo romanticismo italiando de fines del siglo XIX.

La escultura en bronce, de llamativa composición y desarrollada en forma horizontal, representa la fiesta pagana dedicada a Saturno. Muestra a un grupo de diez romanos y romanas, tres en cada extremo y cuatro en el centro, realizados en un tamaño realista, con vestimenta de la época del imperio, saliendo de una fiesta lujuriosa, abrazados, borrachos y exultantes.

La escultura expresa un movimiento vivo y desenvuelto: si se la observa de frente puede apreciarse, a la derecha, a un grupo de tres personas borrachas conformado por un patricio, que intenta poner en pie a un obeso sacerdote y arrastra a otro. Son observados por un joven o niño entre asombrado y divertido, que está en el grupo del centro apartando al gordo sacerdote que a su vez extiende su diestra hacia una patricia de ese grupo. Ésta, como todos, ríe y a su vez retrocede con gesto desagradable, apoyándose sobre el hombro de un gladiador. Este observa la escena mientras toma del hombro a una aparente prostituta, protegiéndola.

El conjunto se completa con el tercer grupo compuesto por un soldado que toma del brazo a un esclavo que avanza y abraza además a un músico que toca dos cornetines.

Distintas inscripciones explican la idea de la obra:

Lloro la muerte en todo el mundo, el Imperio romano desaparece. San Jerónimo

Ha hecho más vencidos, la lujuria, que las armas crueles. Juvenal

Conviene estar fuerte ante los emperadores y si en la adversidad, se cae bajo la presión de ellos, no conviene dirigirse a Roma. Juvenal

Fuente: Wikipedia



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viernes, 18 de marzo de 2011

Biblioteca Nacional de la República Argentina


La Biblioteca Nacional de la República Argentina es la biblioteca más importante de ese país. Actualmente se encuentra ubicada en el barrio porteño de Recoleta, siendo inaugurada en 1810 en un edificio ubicado en la Manzana de las Luces.

La Biblioteca Nacional fue creada por un decreto de la Primera Junta el 13 de septiembre de 1810, bajo el nombre de Biblioteca Pública de Buenos Aires. Su primera ubicación fue en la esquina formada por las calles Moreno y Perú, dentro de la zona que actualmente se conoce como la Manzana de las Luces. Su primer material bibliográfico fue donado por instituciones como el Cabildo Eclesiástico y el Real Colegio San Carlos, y varios particulares como Luis Chorroarín y Manuel Belgrano.

Mariano Moreno fue designado Protector de la Biblioteca en 1810. mientras que Cayetano Rodríguez y Saturnino Segurola fueron designados respectivamente primero y segundo bibliotecario. En enero de 1811 asumió la dirección Luis Chorroarín, quién se mantendría en el cargo hasta 1821, cuando mediante un decreto de Martín Rodríguez fue reemplazado por Saturnino Segurola. Desde 1822 a 1828 ejerció el cargo Manuel Moreno, hermano de Mariano, y la biblioteca contaba en ese entonces con un patrimonio considerable: en 1823 la biblioteca contaba con más de 17.000 volúmenes. También pueden destacarse los directorios de Vicente G. Quesada, que incorporó gran cantidad de material traído desde el extranjero y realizó mejoras en la infraestructura, y de Manuel Trelles, quien también incorporó gran cantidad de material bibliográfico hasta que la Biblioteca pasó a depender del Gobierno Nacional y fue reemplazado. Estas mejoras que sufrió la Biblioteca Pública se manifestaron en los 7.715 lectores que concurrieron en 1881 y los 32.600 volúmenes con los que contaba en 1882.

El 5 de octubre de 1884 fue designado José Antonio Wilde como primer Director Nacional, quien fallece poco después. Desde ese momento es conocida oficialmente como Biblioteca Nacional.

El 19 de enero de 1885 asume el cargo Paul Groussac, quien duraría en el mismo hasta 1929. Durante su gestión el patrimonio bibliográfico fue aumentado en gran cantidad (en 1893 la Biblioteca contaba con 62.707 volúmenes), y fue construida una nueva sede en la calle México 564.

También debe destacarse la gestión del prestigioso escritor Jorge Luis Borges, quien desempeñó el cargo de Director desde 1955 a 1973. Durante su gestión se promovió la construcción de una nueva sede, que era necesaria debido al amplio patrimonio con el que contaba la Biblioteca.

Mediante la Ley Nº 12.351 de 1960 se destinaron tres hectáreas ubicadas entre las avenidas del Libertador y Las Heras, y las calles Agüero y Austria. La obra fue adjudicada mediante un concurso nacional, eligiéndose en 1962 entre decenas de propuestas, a la de los arquitectos Clorindo Testa, Francisco Bullrich y Alicia Cazzanica de Bullrich. Es un diseño de estilo brutalista, que se caracteriza por privilegiar las estructuras de hormigón armado a la vista y sin pintar, y principalmente se aprecia el lugar del parque dejado en el nivel de suelo y la sala de lectura como mirador sobre el puerto y el Río de la Plata.

La idea principal, según lo relata el arquitecto Testa, fue ubicar los depósitos del establecimiento bajo tierra, aprovechando que la totalidad de la manzana estaba destinada a la biblioteca y una plaza pública. Esto protegería a los libros del efecto nocivo de la luz y a su vez, permitiría en un futuro expandir el espacio de los depósitos, de ser necesario. Una vez liberada la estructura del edificio del peso de los depósitos de libros, se pensó en la posibilidad de elevarla sobre pilotes para permitir la vista libre, dejando una plataforma de acceso libre abierta de forma permanente. De esta forma, resultó un edificio que Testa caracteriza como un cuadrúpedo, como si se tratase de un ser vivo.

La piedra fundamental del edificio fue colocada recién el 13 de octubre de 1971, once años después de la sanción de la Ley. Pero las obras se demoraron, y finalmente fueron suspendidas durante la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. Al momento de reiniciar los trabajos, en 1982, se decidió —por razones presupuestarias —eliminar de la fachada los parasoles de hormigón que protegían los sectores de lectura de la luz exterior, un hecho que causaría a futuro el aspecto inconcluso del edificio, y actualmente perjudica a los lectores en determinados horarios del día.

La nueva Biblioteca Nacional fue inaugurada finalmente el 10 de abril de 1992, por el presidente Carlos Menem, y el material bibliográfico se terminó de trasladar el 21 de septiembre de 1993. El edificio cuenta con tres depósitos subterráneos: dos de ellos destinados a libros, que permiten depositar tres millones de libros, y uno destinado a guardar revistas y diarios, con una capacidad de quinientos mil ejemplares. Además, en el edificio funciona actualmente la Escuela Nacional de Bibliotecarios, fundada en 1956.

La vieja sede de la Biblioteca en la calle México fue cedida al Centro Nacional de la Música.

Los incunables son los libros que surgieron desde la creación de la imprenta hasta principios del siglo XVI. La Biblioteca cuenta con 21 incunables, que si bien no son una cantidad importante son de una gran calidad:

• De civitate Dei, San Agustín. Venecia: Octaviano Seottii; 1486.

• Sermones ad heremitas, San Agustín. Venecia: Vicente Benalius; 1492.

• La Divina Comedia (con el comentario de Cristóbal Landino), Dante Alighieri. Venecia: Octaviano Scoto da Monza, 1484.

• La Divina Comedia (con el comentario de Cristóbal Landino), Dante Alighieri. Brescia: Boninum de Boninis, 1487

• Tractatus notabilis de excommunicationibus, suspensionibus, interdictis, irregularitatibus et poenis, San Antonino. Venecia: Juan de Colonia, Juan Manthen, 1474.

• Comoediae novem (comentado por Marcos Masurus), Aristófanes. Venecia: Aldo Manucio, 1498.

• Rhetorica ad Haerennium sive nova, Cicerón. 1474.

• De officiis cum commentariis Petri Massi, eiusque recongnitione. Insunt preteaparadoxa: de amicitia: de senectute cum interpretibus suis, Cicerón. Venecia: Jacobum de Paganinis, 1491.

• Summa angelica de casibus conscientiae cum additionibus noviter additis, Angel Clevasio. Sin lugar de impresión.

• Epistulae. Interprete Francesco Aretino, Bruti et Hipocratis epistolae per Rainucium traducta ad NicolaumV. Pon. Max, Diógenes de Sinope. Florencia: Antonium Francisci Venetum, 1487.

• Compendium de origine et gestis francorum, Roberto Gaguin

• Moralis expositio in Job, Gregorio Magno. Brescia: Angelo Britannico, 1498

• Hoja de la Biblia de Gutenberg. Estrasburgo: Gutenberg; 1450. Esta hoja de incalculable valor pertenece al Deuteronomio de la primera Biblia que imprimió Gutenberg entre 1455 y 1460. Fue encuadernada en 1921 por el editor G. Wells, e incluye un ensayo de Edward Newton.

• Epistulae, Jerónimo de Estridón. Parma: no menciona editor, 1480.

• Regimiento de los príncipes, Egidio Colonna. Sevilla: Meynardo Ungut y Stanislao Polono, 1494.

• Liber Chronicarum, cum figuris et ymaginibus, Hartmann Schedel. Nürnberg: Anton Koberger, 1493. Primera edición de la famosa "Crónica de Nurenberg".

• Moralia, Séneca. Venecia: Bernardino de Cremona y Simón de Luero, 1490

• Quaestiones de potentia Dei, Santo Tomás de Aquino. Venecia: Christoph Arnold, 1476.

• Quaestiones de duodecim quodibet, Santo Tomás de Aquino. Venecia: Johanis de Colonia, 1476.

• Historia Baetica, Carlos Verardi. Roma: Eucharium Silber, 1493

• Superquattuor libris sententiarum, Guillermo Vorrilong. Venecia: Jacobo de Leucho, 1496.


Fuente: Wikipedia


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jueves, 17 de marzo de 2011

Monumento al Dr. José Figueroa Alcorta


Este monumento refleja al Dr. Figueroa Alcorta en su múltiple actividad de estadista y hombre de leyes.

Estilizado, con autoridad sin que parezca autoritario, y con prestancia presidencial como fue la que tuvo en la Nación, en la Corte Suprema de Justicia y en el Senado Nacional.

Se trata de una obra del escultor Juan Carlos Ferraro y se encuentra en la plaza Dante ubicada entre las avenidas Figueroa Alcorta y Pueyrredón.


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miércoles, 16 de marzo de 2011

Glorieta en Plaza Sicilia


Esta bellísima glorieta metálica está ubicada en la plaza Sicilia a la orilla de uno de los lagos del Parque 3 de Febrero, en el bario de Palermo.

Lamentablemente parece estar siendo utilizada como refugio por algunos habitantes de esta ciudad.


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Estatua de Esquines :: Jardín Botánico Carlos Thays


La estatua en mármol que representa al reconocido orador griego del siglo IV AC, Esquines, está ubicada en el Jardín Botánico Carlos Thays.

La figura, en actitud propia, tiene el cuerpo cubierto por una túnica.

Durante mucho tiempo se pensó que se trataba de Plinio, poseedor de hermosos jardines en su villa en la Antigua Roma. Esa había sido la idea de Charles Thays al encargar la figura a Europa pero, se supone, le fue enviada otra pieza, copia de una figura del orador griego, similar a la que se encuentra en el Museo Nacional de Nápoles. La falta de certificados de autenticidad puede haber facilitado este malentendido.

Esquines está ubicado en el centro del Jardín Romano, diseñado por Carlos Thays e inspirado en los antiguos jardines romanos de comienzos de la Era Cristiana.

Fue un orador ateniense, rival de Demóstenes, que representa el pensamiento griego del siglo IV AC.

Representado de pie, la escultura de la túnica que lo viste sigue dos reglas del arte de la época: la sumisión de la ropa a la forma del cuerpo y la búsqueda de la estilización con base geométrica, que tiene en cuenta a la vez las articulaciones del cuerpo y las texturas particulares de la vestimenta. Los pliegues caen en forma angulosa puntualizando una ondulada diagonalidad, remarcada por la posición del brazo izquierdo y el borde inferior de la túnica. El tercer punto de apoyo de la figura se encuentra disimulado por detrás de la pierna.

Fuente: Buenosaires.gob.ar

lunes, 14 de marzo de 2011

Edificio del Automóvil Club Argentino


El conocido edificio del ACA, que posee doce pisos y tres subsuelos, está ubicado en Av. del Libertador 1850, en el barrio de Recoleta.

Fue construido en 1942, como figura en su fachada, a consecuencia del encargo de su sede central, por parte de Automóvil Club Argentino, a un nutrido grupo de profesionales integrado por Antonio U. Vilar, Hector C. Morixe y Jorge Bunge junto a los estudios Sánchez, Lagos y de la Torre y Jacobs, Gimenez y Falomir.

Originalmente, el hemiciclo de servicios contaba con P.B. + 4 pisos (hoy 7) y el triángulo de esquina con solo planta baja (hoy P.B. +1). El edificio alberga un destacado conjunto de pinturas murales, frescos, temples, cuadros, esculturas, bajos y altos relieves de Alberto Lagos, Fioravanti, Leguizamón Pondal, Alfredo Guido, Centurión, Ortolani, Soto Acebal, María M. Rodrigué, Franco, López Naguil, López Buchardo y Larrañaga.

En el edificio se destaca el Museo del Automóvil, donde se pueden apreciar modelos antiguos que circularon por las calles del país, como por ejemplo: Ferrari de 1949, Hudson de 1924, De Dion Bouton de 1901, Darracq de 1904, Daimler de 1892, Brabham BT36 de 1971, Wanderer de 1911; además de otros elementos como surtidores de nafta, el primer registro femenino, etc. Se puede visitar de lunes a viernes de 10:00 hs. a 17:00 hs; los días feriados no abre sus puertas. La entrada es gratuita.

También se encuentra el Departamento de Turismo donde se pueden adquirir diversos mapas e información completa sobre la actividad turística en Argentina

Un dato interesante de conocer es que el primer vehículo automotor que circuló por la ciudad de Buenos Aires, en el año 1895, pertenecía a Dalmiro Varela Castex; nueve años más tarde, en 1904, se fundaba el ACA y la ciudad circulaban una gran cantidad de vehículos.


Fuente: Argentinaturistica.com


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