Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico desconcertante y sugestivo. Las múltiples fuentes de inspiración y la tendencia local a la reelaboración consolidaron en los dos últimos siglos una herencia artística vasta y ecléctica. Este blog pretende mostrar a través de fotografías algunos de esos detalles que suelen escaparse a quien camina sin mirar por donde pasa.

miércoles, 19 de enero de 2011

Palacio Ayerza :: Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires






El Palacio de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires (también conocido como Palacio Ayerza) es uno de los edificios más grandes y llamativos de la Ciudad de Buenos Aires. Inaugurado el 3 de octubre de 1931, en él se constituyó, en 1943, la Secretaría de Trabajo y Previsión dirigida por el entonces coronel Juan Domingo Perón. Debido a esto en 1951 el Congreso de la Nación Argentina lo declaró Monumento Histórico. En 1946 fue sede del Ministerio de Trabajo de la Nación, y entre 1947 y 1955 albergó a la Fundación Eva Perón.

En 1977, fue incluido en el Área de Protección Histórica, y en 2000, el Código de Planeamiento Urbano lo catalogó como Área de Protección Histórica con nivel de protección integral (APH 1).

Desde 1984 funciona en el edificio contiguo, que fuera originalmente la residencia particular de Victoria Aguirre, y que en ese momento pertenecía a la sucesión de Enriqueta Lynch, el Edificio Anexo de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Historia

En 1917 el concejal socialista Alfredo Spinetto planteó formalmente la necesidad de edificar una sede propia para el Concejo Deliberante. Dos años después, siendo presidente del cuerpo Saturnino J. García Anido en ejercicio provisorio de la Intendencia Municipal, envió un proyecto postulando el traslado del Poder Ejecutivo juntamente con el Concejo Deliberante a una manzana frente a la Plaza Once de Setiembre, reflotando la idea que había alentado en 1911 el Intendente Joaquín de Anchorena.

El Presidente de la Nación Hipólito Yrigoyen el 4 de diciembre nombró Intendente de la Ciudad a José Luis Cantilo y el temario de convocatoria a Sesiones Extraordinarias incluía la ubicación del nuevo palacio Municipal. Sin embargo, las propuestas de localización no prosperaron y el tema no se definía, pues a mediados de 1921 los concejales Spinetto, Villarreal y González Maseda insisten y con despacho de la comisión de Obras Públicas y Seguridad se sanciona una Ordenanza que dispuso la confección de los planos y elección del terreno. Por entonces encontramos que otro de los lugares pretendidos era la esquina de Corrientes y Carlos Pellegrini. Al año siguiente el Intendente Juan B. Barnetche remitió al Concejo Deliberante planos y presupuesto relativos al nuevo edificio, no obstante García Anido reiteró su aspiración de construir en la superficie comprendida entre las calles Rivadavia, Jujuy, Victoria y Catamarca. A fin de año fue asignada una partida presupuestaria específica para edificar la sede propia.

En 1923 se concretó un nuevo reclamo formal al Poder Ejecutivo Nacional para que reintegrase a la Ciudad el inmueble del Archivo General de la Nación, y hubo un intento de recuperar las propiedades de la comuna en calle Maipú N° 124-148. En ese año también se constituyó una Comisión Especial pro-edificio integrada por ediles representativos de los sectores políticos de la época que funcionó, con avatares, hasta el cumplimiento de su cometido en 1931. En agosto finalmente se obtiene el terreno de 2.883 m2 comprendido entre la Avenida Presidente Julio Argentino Roca y las calles Chacabuco y Alsina. Un decreto autoriza el concurso de planos, proyecto, premios y la apertura de una cuenta especial en el Banco Municipal de Préstamos para depósito de partidas presupuestarias anuales de gastos de la administración con ese fin. Al año siguiente el Intendente Dr. Carlos M. Noel realiza gestiones ante directivos del Banco Nación Argentina y el Banco Hipotecario Nacional que permiten definir la localización de la nueva sede parlamentaria en la superficie de 2.781 m2 conformada por la Avenida Presidente Julio Argentino Roca y las calles Perú y Victoria donde en definitiva, se realizó el emplazamiento.

Efectivamente el terreno se encuentra entre tres arterias importantes del casco histórico de la Ciudad: la Avenida Presidente Julio Argentino Roca llamada así en memoria de quien fuera durante dos períodos – 1880 a 1888 y 1898 a 1904 - presidente constitucional argentino; antes del año 1914 se denominaba Diagonal Sur, la calle Perú, nombrada así desde 1857 en homenaje a la república sudamericana independizada por el general argentino José de San Martín (antes se llamó Santísima Trinidad, luego Unquera, San José, Del Perú y Representantes) y la tercera Hipólito Yrigoyen, denominada así desde el año 1946 en homenaje al líder de la Unión Cívica Radical que resultara electo Presidente de la Nación también en dos oportunidades, 1916 y 1928. En tiempos de la colonia se llamó Cabildo, luego Villota y más tarde Victoria. El solar fue incluido en la primera delimitación del ejido urbano efectuada en 1580 por Juan de Garay.

Construcción

En 1925 se hizo el llamado a concurso público de proyectos y el 29 de diciembre resultó seleccionado el que diseñó el arquitecto Héctor Ayerza a quien le fue asignada la Dirección de la Obra. La idea responde a un proceso de modernización que comenzó a implementarse a fines del siglo XIX bajo el control y ordenamiento de la administración pública que transformó urbanísticamente el entorno de la Plaza de Mayo reservándolo a los grandes edificios públicos, bancos e importantes casas comerciales. También a una concepción generalizada en la época, pues las líneas del academicismo francés predominaban en el lenguaje formal de la arquitectura oficial. Francia era el paradigma del modelo de nación deseado en esos años por la clase dirigencial. Eran los días de la ‘belle époque’.

Ayerza había estudiado en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires de la que egresó en 1916, perfeccionándose en París. Recibió influencias, entre otras del prestigioso arquitecto francés Edouard Le Monnier – diseñador entre otras obras de la residencia de Adelia María Harilaos, actual Nunciatura Apostólica y el Yatch Club Argentino - cuyo estilo signó la concepción del proyecto ganador. No escapa a ello cierto eclecticismo cosmopolita evidenciado en la adopción de elementos representativos de diversas tradiciones arquitectónicas. Como parte del tesoro bibliográfico del Palacio Legislativo se conserva un álbum con más de un centenar de fotografías confeccionado por Ayerza que muestra el proceso constructivo entre 1926 y 1931. No era ésta una novedad para el joven arquitecto, aunque sí la oportunidad de ejecutar su obra maestra. Desde 1920 le habían sido encargados a Ayerza proyectos para edificios en la Ciudad, entre los ejecutados se encuentran el de la calle Charcas 829/43 – que concluyó dos meses antes que el Palacio Legislativo - y el de las Avenidas Callao y Alvear.El miércoles 10 de noviembre de 1926 en la Presidencia del Concejo Deliberante se procedió a la apertura de los sobres con las propuestas presentadas por las empresas constructoras.

La piedra fundamental fue colocada en el marco del Primer Congreso de Municipalidades de la República Argentina, el 18 de noviembre de 1926. Del acto participaron el Presidente de la Nación, Dr. Marcelo Torcuato de Alvear – hijo de quien fuera primer Intendente de la Ciudad -; en representación del Intendente Municipal Dr. Noel, lo hizo el Dr. Emilio Ravignani, y el Presidente del Concejo Deliberante, Dr. Horacio Casco, entre otras autoridades. Para la ocasión se acuñó una plaqueta conmemorativa. En la sesión del 14 de diciembre se aprobó sobre tablas la adjudicación a la empresa constructora Luis Falcone que comenzó la obra el 19 de setiembre de 1927. Los trabajos, entre otros motivos, se prolongaron por modificaciones en los planos originales –inclusión del subsuelo, alteraciones en la planta baja y en los cimientos-; durante las excavaciones aparecieron túneles y pozos subterráneos de la época colonial que ideados por los jesuitas comunicaban la Manzana de las Luces con el Cabildo; además, hubo diferencias de interpretación contractual que obligaron a una instancia de arbitraje a cargo del ingeniero Sebastián Ghigliazza. En 1929, por la Ordenanza N° 3647 se destinó la superficie de 3.116 m2, comprendida entre la Avenida Presidente Julio Argentino Roca y calles Perú y Victoria, para que fuese construida la sede legislativa.

Inauguración

El palacio se inauguró el sábado 3 de octubre de 1931 al mediodía. Curiosamente el cuerpo deliberativo de la Ciudad no estaba en funciones. La interrupción institucional producida por el golpe militar que encabezó el Tte. Gral. José Félix Uriburu en la funesta jornada del 6 de setiembre del año anterior había desalojado a las autoridades electas por el pueblo. De manera que el austero acto oficial fue presidido por el Intendente Municipal designado por el gobierno dictatorial, José Guerrico, integrante de la Comisión Especial encargada de la construcción del edificio, en presencia del Ministro del Interior de la Nación Octavio Pico. Y al día siguiente se realizó una fastuosa fiesta en la que participó el titular del Poder Ejecutivo de la Nación. Las actividades legislativas en la Manzana de las Luces concluyeron el 16, con el reintegro al Gobierno Provisional de la Nación de ese espacio que pasaría a ser utilizado por las Facultades de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. El 10 de enero de 1932 se realizó la elección de 30 concejales municipales. Convocada por el Gobierno provisional de la Nación que al día siguiente terminaba sus funciones, el 19 de febrero se concretó la Sesión especial de Instalación presidida por el edil de mayor edad, Agustín Carbone, del Partido Socialista Independiente. El 1 de marzo del mismo año tuvo lugar la primera Sesión Ordinaria bajo la presidencia del concejal Andrés Justo perteneciente al bloque del Partido Socialista. Estos actos formalizaron la inauguración funcional del flamante Palacio Legislativo.

Descripción

El edificio está conformado por un subsuelo, planta baja, piso principal, cuatro plantas y una torre central de 97 metros.

Imitando un detalle propio del estilo neoclásico Luis XVI posee en su parte superior, al nivel del cuarto piso, una gran cornisa que concluye en un ático coronado que en dos de sus frentes posee un complejo artístico de 26 estatuas (Cariátides) que han sido creadas por autores argentinos o extranjeros naturalizados. Cada estatua fue separada en dos partes ensamblables y simbolizan diversos aspectos de la vida urbana:

• Sobre la calle Perú, hacia Roca: Navegación, Protección a la Infancia, Orden Social, Vigilancia y Providencia, Poder y Derecho, Ciencias Médicas y Químicas, Comercio (todas de Troiano Troiani)

• Sobre Irigoyen hacia la intersección con Julio A. Roca: Mercados, Mataderos (de Juan Carlos Oliva Navarro). La Música y la Historia (Luis Perlotti). Arquitectura (Torcuato Tasso). Atletismo y Pintura (Héctor Rocha).

• Sobre Roca: Progreso, Estética, Vulcano (Juan Bautista Leone). Ponderación, Carácter (Roberto Juan Capuuro). Justicia, Subterráneo (Pedro Tenti). Pomona, Arquitectura, Edilicia, Industria. (Santiago Berna) Son numerosas las obras de arte que en él se encuentran, en su mayoría de argentinos, pero también de otras nacionalidades, especialmente la uruguaya, que está representada por numerosas pinturas en el mencionado salón Ciudad de Montevideo.

Los Salones

Salón Dorado: Refiere al Salón de los Espejos del Palacio de Versalles en Francia. Se llega a él subiendo por la Escalera de Honor. Columnas del estilo Jónico rodean su área central y sostienen una galería que forma, por medio de arcadas, un balcón sobre el sector central. Se destaca al fondo un palco-bandeja de honor con el escudo Nacional que enfrenta al emblema Municipal, en la otra punta. Está iluminado por seis arañas de 45 velas y 14 arañas de diez luces bajo galería. El salón es utilizado para las Audiencias Públicas, recepciones y eventos.

Salón Montevideo: Es el Hall de acceso al Salón Concejales. Recuerda a las jornadas comunales de Montevideo y Buenos Aires que se realizaban cada año para intercambiar ideas sobre como mejorar el orden Municipal de ambas ciudades. Suele ser utilizado como salón para conferencias.

Salón de los Pasos Perdidos: Este salón sirve de recepción y espera. Su parte central está rodeado de columnas de mármol que forman una galería por medio de arcadas.

Salón San Martín: Posee una chimenea en mármol de Grecia color verde, con aplicaciones de hierro forjado en relieve. Hay además una hilera de columnas en estilo Dórico que sostiene una galería. La enorme araña central posee 40 luces en diversos planos.

Salón Eva Perón: Se encuentra entre los despachos del Presidente y del Vicepresidente primero de la Legislatura. Allí funcionó la Fundación Eva Perón que presidió María Eva Duarte de Perón durante la presidencia de su esposo Juan Domingo Perón. Se conserva su mobiliario y algunos de los objetos personales que utilizó, como el tintero y el portapapeles. Hay además dos baihut, estilo Luis XIV, construidos por el ebanista Tarris, con el escudo municipal grabado en sus puertas. Ambos soportan dos jarrones de cristal de Baccarat y de bronce. Sus paredes están recubiertas de madera de roble.

Salón de Concejales: El recinto de este salón, con forma de hemiciclo, posee un artesanado (boiserie) de nogal italiano y columnatas de mármol de Grecia. El cielorraso es abovedado, con una gran claraboya central.

Salón Comedor de Honor: En realidad nunca fue utilizado como comedor. Posee arañas de cristal y muebles de estilo Luis XVI.

Sala de exposiciones: En el subsuelo se recuperó desde 2007, un centro de exposiciones y un museo del patrimonio de la Legislatura.

La entrada suele ser libre y gratuita.

La Biblioteca Esteban Echeverría

En el piso principal se encuentra la Biblioteca. Cuenta con 30.000 ejemplares que pueden ser consultados por el público en general. Su orientación es jurídico-legislativa. Se puede acceder a los ejemplares vinculados a las temáticas de las Comisiones y sobre el desarrollo urbanístico, cultural y socio-histórico de la ciudad. Pueden realizarse consultas virtuales.

Hay una Sala de Lectura para consulta de Legisladores, autoridades, personal de la Legislatura y público en general. Servicio de Enlace Legislativo que permite el seguimiento de la información solicitada y la búsqueda de la misma en otros archivos en caso de que no se cuente con el material en a biblioteca.

Se destaca una colección de volúmenes antiguos que se encuentra en la Biblioteca Tesoro. Son más de 2.000 libros (algunos digitalizados) publicados desde el siglo XVII al siglo XIX. Algunas de ellas son la Legislación Antigua de los Reyes Godos de España, Las Leyes de Indias, Acuerdos del Extinguido Cabildo de Buenos Aires, Los Planos más Antiguos de Buenos Aires y el Álbum Fotográfico del Centenario de la Revolución de Mayo.

Existe un archivo gráfico audiovisual sobre la documentación relacionada con la presencia de Eva Perón en el Palacio y de las instituciones que ejecutaron las políticas sociales entre 1943 y 1955.

El "Archivo Tango" posee más de 250 partituras, libros y folletos sobre esta música.

La Hemeroteca José Hernández

Posee patrimonio informativo, cultural e histórico compuesto por colecciones de publicaciones periódicas de distribución nacional que datan de 1870.

Cuenta con la colección de periódicos microfilmados del diario "La Argentina", que arranca en 1902 y llega hasta 1947 (completa y única en Sudamérica). También cuenta con las colecciones del diario La Nación (desde 1870 a 1995), del diario La Prensa (1892 - 1995) y del diario "La Razón" (la más completa que existe) desde 1906 hasta 1987. Otras son "La Opinión" (1971-1979); "Tiempo Argentino" (1982-1986); "Ámbito Financiero" (desde 1990); "Página 12" (desde 1987); "El Cronista" (desde 1968); dos años del diario "Democracia" (1953-1954); "Correo de la Tarde" (1958-1959); el breve período del vespertino "La Tarde" (1976); "Extra" (1990-1992) y Nuevo "Sur" (1989-1990).

Pueden hallarse las revistas encuadernadas: Mercado; Noticias; La Maga; El Periodista; Extra; La Opinión; Dinamis; Humor; Revista XXIII y sus antecesoras, XXII y XXI de la misma editorial, Tres Puntos; Página 30; La Semana; Siete Días; Leoplán; y Gente entre otras.

También cuenta con carpetas que contienen información periodística de temas como: "Atentados Embajada de Israel y AMIA", Abuelas de Plaza de Mayo, "Reserva Ecológica" etc.

 
La Torre y el Carrillón

La espectacular torre de 97 metros de altura posee un reloj comando de melodía Westminster, con cinco campanas cuyos nombres son: La Santa María, La Pinta, La Niña, La Porteña y; la más grande con 1800 kg de peso, La Argentina. Los cuatro cuadrantes tienen un diámetro de cuatro metros cincuenta. El reloj posee un sistema que controla la marcha de otros 80 relojes distribuidos en el resto del edificio.

Puede observarse además un carillón alemán que posee 30 campanas que en conjunto pesan 27.350 kilos (la mayor supera las 4 toneladas), y que cuando se inauguró era el más grande de Sudamérica.[3]

Las campanas se mantienen suspendidas, en forma fija, de un armazón de hierro de 11 m de altura y 18 tn de peso. Una pianola de madera fina que brinda 30 notas musicales permite ejecutar cualquier melodía a mano mediante un teclado o mediante un dispositivo de rollos perforados conectado al reloj que permite así tañir las campanas en horas determinadas.

Fue tocado en situaciones especiales, como en 1933 cuando reprodujo la marcha fúnebre al realizarse las exequias del ex intendente José Guerrico, y que fue velado en la Legislatura.

En 1998 el carillón fue reparado junto con el resto del edificio.

Fuente: Wikipedia


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Iglesia Presbiteriana San Andres



La Iglesia Presbiteriana San Andrés del Centro está ubicada en la Avenida Belgrano 575 en el barrio de Monserrat y se construyó en el año 1894, gracias al aporte de los colonos escoceses en estas tierras.

Arquitectura


La apertura de la Avenida de Mayo vino a determinar la demolición del templo con que desde 60 años antes contaba la congregación presbiteriana escocesa, para su reemplazo fue adquirido un solar en la calle Belgrano con un pequeña salida lateral sobre otra arteria, allí el 30 de noviembre de 1894 se colocó la piedra fundamental de la nueva iglesia.


La obra de los arquitectos ingleses Edwin A. Merry y Raynes se concluyó el 10 de abril de 1896. Se trata de un edificio de amplias dimensiones concebido según los lineamientos del estilo gótico.


El tratamiento interior acusaba empleos de revoque que imitaban la piedra y tiene una techumbre de madera lustrada y trabajada con gran delicadeza cuya calidez se aúna con el conjunto de los vitrales, 4 de los cuales provienen del antiguo templo demolido de la Avenida de Mayo.


Los pilares cilíndricos que separan la nave central de las laterales son de granito rojo. El frente del edificio consistía en un torreón central imponente en su solidísima mampostería y el esplendor de los vitrales que cerraban los vanos ojivales diseñados con la maestría reveladora de una profunda identificación del espíritu. Los accesos laterales se acusaban por dos porches avanzados bajos y amplios, la fachada de este conjunto fue absurdamente arrasada en 1949 para ensancharse la avenida. Tuvo el arquitecto Colet la delicada misión de subsanar el daño ocasionado y eso evidenció la habilidad que tenía este arquitecto para aunar un diseño moderno con las características y proporciones del edificio.


En ellas se destaca un fino empleo del aparejo de ladrillos, técnica tradicional británica y los vitrales de la fachada antigua se han recolocado, las tres naves interiores siguen acusadas en la fachada. Estas obras de reparación finalizan al promediar 1962 e incluyeron bajo el mismo profesional, tareas de restauración del interior del templo.


Historia de la Iglesia Presbiteriana en Argentina


En 1806 es el primer registro de la llegada de dos escoceses a estas tierras, y desde entonces hasta 1825 hubo un verdadero aluvión. Se supone que en 1822, ya había unos 1200 escoceses. En 1825 llega un nuevo grupo de 220 escoceses en la goleta Symmetry que se radican en Monte Grande formando una colonia agrícola con los hermanos Parish Robertson. Esta colonia trae en 1826 al primer pastor presbiteriano para atenderlos.


Desde 1828 la colonia fue dispersándose hacia otras localidades y fue necesario en 1829 establecer oficialmente la Iglesia Presbiteriana San Andrés en Argentina, inaugurando la primera capilla en Capital Federal. Al poco tiempo, en 1838, se inauguró también la Escuela San Andrés, que continúa hasta hoy en nivel primario, secundario y universitario.


A partir de 1855 comenzaron a establecerse iglesias en varias localidades, a medida que la comunidad de creyentes crecía. Ese año se inauguró una capilla en Florencio Varela, en 1868 ocurre lo mismo en Jeppener y en 1872 en Chascomús junto al cementerio.


En 1886 la Iglesia Presbiteriana San Andrés recibe su personería jurídica y se aprueban sus estatutos, cumpliendo siempre con los requisitos gubernamentales.


En años sucesivos, la iglesia seguió creciendo. Se construyó la capilla de Capital Federal, en Av. Belgrano, donde todavía hoy persiste aunque con modificaciones.
Fuente: estatico.buenosaires.gov.ar
 

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Monumento Canto al Trabajo




El Monumento Canto al Trabajo es obra del escultor argentino Rogelio Yrurtia (1879- 1950), uno de los bronces más sobresalientes de la escultura argentina.
Fue inaugurada en 1907 y está ubicada en la Plazoleta “Coronel Manuel de Olazábal”, sobre un basamento rectangular de poca altura. Consta de 14 figuras de bronce que, agrupadas, parecen arrastrar una gigantesca piedra.
El monumento expresa alegóricamente el significado liberador y el esfuerzo del trabajo y, también, la dignificación de la mujer en la vida del hombre como sostén, energía y esperanza en la lucha común.
Fuente: Wikipedia



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Monumento a Julio Argentino Roca




El monumento a Julio Argentino Roca fue inaugurado en 1941 y se encuentra en el cruce de la Avenida Julio A. Roca y Perú.

En su base, revestida en mármol, se destacan dos grandes figuras que representan la Patria y el Trabajo. Coronando el monumento se erige una escultura ecuestre realizada en bronce, obra de José Zorrilla de San Martín.

Julio Argentino Roca –1843-1914– participó en las batallas de Cepeda, Pavón y en la guerra del Paraguay. Fue ministro de guerra de Avellaneda, y en ese cargo impulsó y dirigió la Campaña al Desierto. Fue dos veces Presidente de la República (1880-1886 y 1898-1904).

Fuente: buenosaires.gov.ar


Palacio Rams :: Club del Plata



En la esquina de la actual calle Hipólito Yrigoyen, antigua Victoria, en la esquina con Chacabuco, se levanta aún hoy el palacio de don Estebam Rams. Se trata de una obra monumental de Taylor, donde funcionó por varios años el Club del Plata, competidor del Club del Progreso. La fecha de construcción no figura en el Catastro de Pedro Beare lo que hace suponer que es de las últimas obras de Taylor alrededor de 1865.

El palacio era sin duda lujoso en el exterior, ornamentado, y era una arquitectura acorde a su tiempo, de un siglo XIX casi tardío, del afrancesamiento que dejaba atrás y un presagio de las tradiciones inglesas e italianas, mucho más sobrias. Ésta era una sociedad que crecía en poder económico, y que lo expresaba en sus grandes obras.

El Palacio Rams tiene una lógica forma de un enorme volumen cúbico con dos patios centrales y dos fachadas hacia sendas calles. Éstas estaban compuestas por un basamento ya imposible de reconocer, dos pisos unidos por enormes pilastras decoradas y la habitual gran cornisa que remataba el conjunto. Se podía catalogar como un edificio tipo renancentista, las pilastras corintias tenían su fuste trabajado y paralelo a ellas, habían dos líneas de almohadillados; las ventanas tenían un óculo abajo y una curva arriba con detalles similares al Palacio Muñóz, obra del mismo arquitecto. La otra gran cornisa, que separaba el basamento de los pisos altos, desapareció con la modernidad, hoy sólo queda como un muñón al aire libre sin sus ménsulas originales ni su decoración.

Más allá de las similitudes con el Palacio Muñoz, en el Palacio Rams había una sobrecarga ornamental. Taylor se modernizaba en la búsqueda del lujo y el gasto innecesario, pero socialmente válido para un español comerciante de Santa Fe, quien había ganado grandes sumas de dinero por su intervención en la política y las obras públicas.

Don Esteban Rams fue un comerciante y financista catalán que se instaló en Paraná, más tarde en Santa Fe y luego en Buenos Aires. Durante el gobierno de Urquiza ganó cifras enormes gracias a la venta de provisiones y armas. Emprendió aventuras tan dispares como la apertura del comercio en Santiago del Estero y Tucumán desde el litoral, y publicó un libro donde relata sus hazañas navegando el Bermejo, incluso remontando el Río Salado. Impulsó el tendido de líneas férreas, tuvo privilegios en las importaciones por la aduana y dio empréstitos al Estado tras la caída de Rosas, especulando con la compra y venta de bonos. Realizó una fuerte acción comunitaria y fue uno de los fundadores de la Sala Española de Comercio y Asilo en 1842, que luego se transformaría en el Hospital Español. Abrió sucursales por todo el país y en una década generó una enorme fortuna que le permitió construir su propio edificio.

Fuente: "Haciendo un mundo moderno", escrito por Daniel Schávelzon

martes, 18 de enero de 2011

Iglesia Nuestra Señora de Belen :: Parroquia de San Pedro Telmo







En el Barrio de San Telmo o los Altos de San Pedro, dentro del Casco Histórico de Buenos Aires, se halla una de las Iglesias más antiguas de la ciudad: San Pedro González Telmo, parroquia desde 1806.

El Santo fue un fraile dominico, que vivió en España en el Siglo XIII. Predicó a navegantes y pescadores de Galicia y Portugal. En la época colonial, muchos habitantes de Buenos Aires, hombres de mar, lo veneraban.

La Iglesia comenzó a edificarse en 1734 y su fachada tuvo varias refacciones, en los casi 270 años de su historia. Intervinieron en su construcción, varios religiosos jesuitas arquitectos: los Hermanos Andrés Blanqui, Juan B. Primoli y José Schdmidt, al final el maestro italiano Antonio Masella.

ATRIO Y FACHADA

El atrio fue embaldosado en 1899 y se accede desde Humberto I por escaleras de mármol. En sus muros se ven numerosas placas conmemorativas que nos revelan la grandeza de su historia. Antes del ingreso al templo se ve un lápida de mármol blanco, que marca la tumba del 4º Párroco, P.J.A. Martínez, fallecido durante la epidemia de cólera de 1858. La Fachada actual fue restaurada entre 1916 y 1931, por el arquitecto Pelayo Sainz: es de tipo ecléctico, neo colonial barroco.

El frente presenta dos imponentes torres, divididas en tres secciones. Las inferiores son de forma cúbica y fueron construidas en 1734, y las dos superiores, octogonales, son de 1852. Llegan a 40 metros de alto. Tienen influencia andaluza, adornadas con azulejos blancos y estucos propios del arte plateresco. En su interior se hallan las tres campanas. Entre las dos torres se alza una imagen de San Pedro González Telmo, con los símbolos de su intercesión: una nave en la mano izquierda y una vela en la derecha.

TEMPLO

El templo, que impacta por su magnificencia y calidez, tiene una planta de cruz latina, cúpula coronando el crucero y capillas en las naves laterales. Comenzado a construir en octubre de 1734. La nave central tiene bóveda de medio punto con arcos apoyados en gruesos pilares. Mide 44,20 x 9,45 metros.

En 1767, año de la expulsión de los jesuitas, faltaba concluir las torres y la cúpula. La liturgia se celebraba en la nave de la izquierda o de San José. Antes del crucero encontramos dos obras artísticas, de distintas épocas: el púlpito y el comulgatorio. El primero fue mandado a construir para San Telmo, por Manuel Belgrano, en 1805, obra del artista español Manuel G. Hernández es de forma octogonal y en sus paredes figuran las imágenes de los evangelistas y el escudo betlemita. En el techo, una paloma simboliza el Espíritu Santo. Remata en un ángel, obra de las Misiones Jesuíticas, todo de madera tallada y pintada con láminas de oro y esmalte.

Antes del presbiterio se halla el gran comulgatorio de mármol de carrara, colocado a fines del S. XIX. La cúpula fue concluida en 1858. Tiene 38,40 m de altura, con cuatro ventanas y linterna. Llegando al presbiterio admiramos el retablo, con el antiguo altar mayor adosado. Lo construyó el tallista José Merlang, en 1833 con la ayuda del Gobernador Don Juan Manuel de Rosas.

La imagen de la Santísima Trinidad corona el retablo. Debajo un óleo de la Sagrada Familia. Debajo hay tres hornacinas separadas por ocho columnas corintias. A la izquierda la imagen de San Telmo y a la derecha la de San Juan de Dios; en el centro la imagen de Nuestra Señora de Belén, del artista veneciano Carlos Preboran, de 3 m de altura, en madera policromada, entronizada el 15 de Agosto de l903.

La parte inferior del retablo, está adornada con bajorrelieves dorados a la hoja, representando motivos marinos: significando el patrocinio de San Telmo sobre los hombres del mar. En el baldaquino, una cruz de estilo portugués, S. XVIII. Flaquean el altar mayor dos imágenes de las Misiones Jesuíticas: a la izquierda San Agustín y a la derecha San Nicolás.

En el centro del presbiterio se halla el altar fijo y la sede del celebrante. En ambas naves laterales hay nueve altares de distintas épocas. A la izquierda el altar de la reserva del Santísimo Sacramento, con una imagen española de San José con el niño Jesús dormido en sus brazos. Siguen los altares del Gólgota, Santa Ana y Nuestra Señora del Carmen. En el primero se encuentra la graciosa imagen de Nuestra Señora de los Remedios, talla de vestir con cabello natural, de los Padres Betlemitas.

En el ala de la derecha se hallan los siguientes altares: San Rafael, imagen esculpida en París, donada por el Sr. Rafael Elizalde, en cumplimiento de un voto. Debajo en pequeña hornacina Nuestra Señora de Luján (réplica exacta). Luego el del Sagrado Corazón, el último en construirse, con columnas salomónicas. Sigue el Altar de San Telmo. Imagen de vestir traída de España. Lo flanquean cuatro banderas. A la izquierda Argentina y San Telmo, a la derecha España y Galicia. Siguen los altares de Nuestra Señora de la Merced y San Roque.

Hay además otras imágenes de importancia artística. El Cristo de la Agonía, el Nazareno y una Piedad, de gran expresión. Al salir por la puerta central, a la derecha, se halla la Capilla de la Fundación, donde se encuentra el primitivo cuadro de Nuestra Señora de Belén, que trajo el donante, Don Ignacio Bustillo y Ceballos en 1734, copia auténtica del que se veneraba en el antiguo Hospital Antón Martín, de Madrid. Merece mención la diminuta imagen de vestir de singular riqueza de Nuestra Señora de la Esperanza, traída de España.

CORO Y ORGANO

Se ingresa al coro por una angosta escalera, abierta en el muro de la nave izquierda del templo. Antes de llegar al coro se encuentra una escalera que conduce al campanario, adornada con los únicos azulejos tipo Talavera de la Reina, que se pudieron rescatar enteros de las torres. El Coro posee un espléndido órgano tubular sinfónico, de origen italiano, de la casa Locatelli de Bérgamo, que cuenta con 2800 tubos. De timbre brillante y sonoro, es conocido por organistas nacionales y extranjeros, para brindar conciertos de música religiosa.

LA SACRISTIA

Terminada de construir en 1734, aún conserva las puertas, el ventanal superior y los muros originales. Sus medidas son 15 m. X 11 m y termina con una magnífica cúpula con linterna, que llega a 20 m, de la cual pende una araña de 1901. Guarda obras artísticas e históricas de importancia. En primer lugar la colección de las Sibilas: doce óleos del S. XVIII, única en Argentina, representa doce mujeres adivinas. Las figuras que tienen estilo europea y cuzqueño, muestran en un óvalo, escenas de la vida de Cristo y de su Santa Madre, por lo que se las llama Sibilas Cristianas. Llevan los nombres en lengua latina, de la mitología antigua: Elespóntica, Eritrea, Cumana, etc. No se conoce la procedencia de esta colección.

Se encuentra una mesa de mármol blanco, que perteneció al Hospital del Protomedicato; se usó para intervenciones quirúrgicas y durante los invasiones inglesas. Asimismo en las epidemias de cólera y fiebre amarilla del S. XIX. El mueble retablo que abarca la pared oeste, es de caoba; tallado a mano. Enfrente se halla la imagen de Nuestra Señora del Sufragio, talla de madera, de Génova. Hay vitrinas con valiosas imágenes y armarios con ornamentos antiguos de brocato francés.

IGLESIA PARROQUIAL DE SAN PEDRO TELMO

Fue construida gracias a la donación realizada en 1733 por don Ignacio Zevallos Bustillo, destinada a una casa de la Compañía de Jesús para dar auxilio espiritual a los pobladores del Alto de San Pedro, adonde se llegaba cruzando el Arroyo Tercero del Sur, límite virtual entre la ciudad y el arrabal. Las obras se iniciaron en 1735, según planos del jesuita Andrés Blanqui, y fueron dirigidas sucesivamente por los jesuitas Juan Bautista Prímoli y José Schmidt, y por el arquitecto italiano Antonio Masella. La iglesia, denominada Nuestra Señora de Belén, es parte de un conjunto que integraban, además, el Colegio o Residencia y la Casa de Ejercicios Espirituales.

En 1767, expulsados los jesuitas, pasó a depender de los Padres Bethlemitas. El 15 de diciembre de 1813, la Iglesia de Nuestra Señora de Belén se convirtió en sede de la Parroquia de San Pedro Telmo. Precedida por un atrio cercado por rejas de hierro forjado, tiene planta en cruz latina con tres naves, la central cubierta por una bóveda de cañón corrido, y las laterales por bóvedas de crucería.

En el transepto se eleva, sobre tambor octogonal, una cúpula de construcción tardía (entre 1857 y 1876), obra de José Della Valle. La sencillez de la cúpula contrasta con la complejidad de las torres-campanario de tres cuerpos, uno de base cuadrangular y los otros de base octogonal. En una intervención que desvirtuó los rasgos coloniales, que el interior del templo aún conserva, la fachada fue transformada íntegramente por Pelayo Sanz (1931), de acuerdo con un diseño neocolonial.

El interior, de líneas muy sencillas, guarda valiosos altares y pinturas de la escuela cuzqueña. Entre ellas, se destaca la serie de Las Sibilas, ubicadas en la sacristía.

Fuente: www.fnartes.org.ar




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lunes, 17 de enero de 2011

Casa de los Querubines


La “Casa de los Querubines” fue construida en 1894 sobre la calle Defensa, a metros de la calle Alsina. Allí nació y vivió la actriz Niní Marshall.

Se trata de una construcción integrada por dos casas, gemelas, un local y dos subsuelos. Su fachada, en la que aparecen figuras de querubines en diferentes poses, balcones tradicionales, triangulares y circulares, es única en la ciudad, configurando un ejemplo impecable del eclecticismo y de la euforia de fines del siglo XIX.

Este edificio fue comprado por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 30 de diciembre de 1999 para integrarlo a la sede del Museo: en él se han inaugurado sus primeras salas permanentes, en el 1° y 2° piso.

Fuente: Clarin.com
 

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