Buenos Aires posee un patrimonio arquitectónico desconcertante y sugestivo. Las múltiples fuentes de inspiración y la tendencia local a la reelaboración consolidaron en los dos últimos siglos una herencia artística vasta y ecléctica. Este blog pretende mostrar a través de fotografías algunos de esos detalles que suelen escaparse a quien camina sin mirar por donde pasa.

martes, 25 de enero de 2011

Edificio Piedras 99 :: Rocha Casimires



En 1925 el arquitecto Pablo Scolpini inauguró la casa de rentas ubicada en Piedras e Hipólito Yrigoyen, cuya planta baja ocuparía la hoy tradicional sastrería Rocha Casimires. Durante décadas, el negocio fue regenteado por don Boris Furman, experto en el arte de la aguja, constructor del cable carril de Cerro Catedral y fundador de panaderías populares que abastecían sin cargo a los humildes

Furman murió nonagenario en 2007, pero su sastrería lo sobrevive. Visitarla es como viajar al pasado; no sólo porque resguarda sus escaparates y el mobiliario inicial, sino porque sus vendedores siguen tratando de usted al cliente mientras, a la usanza del tiempo viejo, recorren el local de Piedras 99 con el centímetro al cuello y la tiza en el bolsillo, dos utensilios indispensables para confeccionar trajes a medida.

Estos atributo hicieron que en 2009 el Museo de la Ciudad reconociera al de Rocha Casimires como uno de los locales y edificios porteños que mantienen sus características originales y expresan la memoria de distintas épocas


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Mausoleo del General Manuel Belgrano



El mausoleo del General Manuel Belgrano se encuentra en el atrio del templo de Santo Domingo, en la esquina de la Avenida Belgrano y Defensa. El creador de la bandera nacional murió el 20 de junio de 1820 en plena crisis político-militar, en la pobreza y el olvido de sus contemporáneos. Fue amortajado con el hábito albo de la orden dominicana y enterrado en el atrio de la iglesia y convento de Santo Domingo. Una sencilla losa con la leyenda “Aquí yace el general Belgrano” cubría su sepultura.
En el año 1895, los estudiantes de la Sección Sur del Colegio Nacional de Buenos Aires (después Colegio Nacional Bernardino Rivadavia), junto con los de la Escuela Nacional de Comercio, estaban preparando la velada para festejar la fiesta patria del 9 de julio. Uno de los estudiantes, Gabriel L. Souto, lanzó la idea de hacerle un mausoleo a Belgrano, que fuera el más hermoso de la ciudad. 
El 8 de julio se realizó la procesión cívica, que congregó gran número de jóvenes, sobre todo estudiantes. Recorrió la Avenida de Mayo desde la plaza Lorea, donde se organizó, hasta el monumento a Belgrano, en la Plaza de Mayo. Llegados antes la estatua de Belgrano, después que se escuchara el Himno Nacional, subió al pedestal Souto y en nombre de los estudiantes les habló llamando a la gratitud nacional a reparar el olvido que sufrían los restos mortales de Belgrano, sepultados humildemente en el atrio de la iglesia de Santo Domingo, e invitó al pueblo a que constituyera una comisión representativa para costear por suscripción pública un mausoleo que conservara los restos del héroe. Fueron los jóvenes quienes promovieron la formación de dos comisiones, una Comisión de Presidentes Honorarios y otra Ejecutiva, que sería la que tendría el peso efectivo de la tarea. La primera de estas dos Comisiones estaba formada por destacadas figuras de la vida pública argentina, tales como los ex-presidentes Bartolomé Mitre, Julio Argentino Roca y Carlos Pellegrini; Bernardo de Irigoyen, Vicente Fidel López, Carlos Guido Spano, el Obispo Auxiliar de Buenos Aires, Monseñor Agustín Boneo y Fray Marcelino Benavente. Mientras que la Comisión Ejecutiva tuvo como presidente a Gabriel Souto, el autor de la idea de erigir el mausoleo.

La suscripción pública que debería cerrarse en junio de 1896, reunió una cantidad considerable de fondos. A ello se sumó la acción del Congreso Nacional, que en 1896 sancionó la ley 3363, por la que daba un aporte de cincuenta mil pesos para la colecta. Su ejemplo fue seguido por las legislaturas de varias provincias. Otras instituciones, como el Ejército y la Armada, al igual que el comercio, asociaciones, escuelas y particulares contribuyeron con su aporte. La colecta siguió por más tiempo del fijado inicialmente y cuando se cerró había en caja 107.725 pesos con 25 centavos, suma muy importante para la época.

En el año 1896, los jóvenes promotores de la construcción del mausoleo de Belgrano, nombraron una Comisón compuesta por legisladores nacionales para que redactase la base del concurso para la ejecución de la obra. Esta estaba integrada por los Senadores Nacionales Bartolomé Mitre y Julio A. Roca, Doctor Carlos Pellegrini y Doctor Bernado de Irigoyen, y los Diputados Nacionales Doctor Manuel Mantilla, Doctor Benjamín Giménez, señor Mariano de Vedia y Doctor Adolfo Dávila.

Para la confección de los proyectos se invitó al concurso a escultores argentinos, italianos y franceses. Las Embajadas en Roma y en París se movilizaron para despertar el interés de los principales artistas del mundo. Aquí fueron asesores del jurado el arquitecto Dormal, el ingeniero Agrelo y el artista Eduardo Schiaffino. El trámite del concurso fue largo y engorroso, pero al fin la obra le fue adjudicada al escultor italiano Ettore Ximenes, quien la realizó, previas algunas modificaciones al proyecto original, y es la que hoy podemos admirar en el atrio de la iglesia del Convento de Santo Domingo.

La obra fue inaugurada el 20 de junio de 1903, siendo el General Julio Argentino Roca, presidente por segunda vez.

El mausoleo, desde el suelo hasta la parte superior del sarcófago, mide casi nueve metros. El basamento es de mármol de Carrara. Las estatuas laterales, que simbolizan “El Pensamiento” y “La Acción”, al igual que los bajorrelieves, son de bronce. Las cuatro estatuas de los ángeles están vaciadas en aluminio y la reja que rodea al mausoleo es de hierro. En la reja, también de hierro, que circunda el atrio se encuentra la llama votiva. El sarcófago está coronado por un yelmo que tiene un águila que simboliza la potencia más elevada, el genio y el heroísmo. Atendiendo al carácter polivalente del símbolo podemos decir que el águila alude a las alturas, al espíritu identificado con el sol y al principio espiritual. Tiene el ritmo de la nobleza heroica y de la actividad guerrera. Es el principio celestial en lucha con lo telúrico octónico. El águila conduce a las almas a la inmortalidad. En el cristianismo representa al mensajero celestial y según Dante es el pájaro de Dios.
El simbolismo de “El Pensamiento” alude al hombre comprometido con la producción intelectual, con la meditación y con el esfuerzo racional. Belgrano fue de profesión abogado, por vocación economista, siendo pionero en el desarrollo de la ciencia económica en el Río de la Plata. Ocupó el cargo de secretario del Consulado, institución económica de la que se valió para promover reformas que favoreciesen el desarrollo de la agricultura, las artesanías y el comercio. Se opuso al monopolio y reivindicó el libre comercio. Pero el imperio de las circunstancias hicieron de Belgrano un militar. “La Acción” alude a sus campañas militares. Los dos bajorrelieves evocan la creación de la bandera nacional y sus triunfos en las batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813). Estos triunfos belgranianos permitieron a la revolución recuperar por segunda vez el Alto Perú (Bolivia) y proyectarse hacia la unidad americana.
Una cinta en el mausoleo dice “Studis Provehendis” (Proveedor de Estudios) con lo cual se alude al destino que Belgrano les dio a los 40.000 pesos con los cuales el gobierno le recompensó por sus victorias: Belgrano quiso que este dinero fuese destinado a la construcción de cuatro escuelas públicas en el interior del país. “El Pensamiento” y “La Acción” nos muestran la dimensión de un hombre que conjugaba los libros con la espada para liberar la América del Sur. Porque para ser libres no basta con la independencia por medio de las armas, sino que esta se afianza y consolida con la educación y la cultura de las nuevas generaciones. En la parte inferior de la escalinata del mausoleo se colocaron, en el transcurso de los años, diversas placas conmemorativas con que las distintas instituciones lo homenajean. Entre el mausoleo y la entrada principal de la basílica se encuentra un mástil para el pabellón nacional.
El Mausoleo de Manuel Belgrano fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1946. El mausoleo es una alegoría al noble guerrero y a su lucha abnegada por la libertad y la independencia.
Fuente: INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO, Belgrano. Los ideales de la patria. Buenos Aires, Manrique Zago ediciones, 1995, p.p.99-102.

lunes, 24 de enero de 2011

Palacio Vera :: Ex Hotel Centenario




Este palacio art noveau, con sus líneas curvas y vidrios biselados, fue construido en 1910 por los arquitectos Arturo Prins y Oscar Ranzenhofler como vivienda para la familia de Eustaquio Díaz Vélez (h). Lo inauguró la propia Infanta Isabel de Borbón, presente en la ciudad para los festejos del Centenario.



En él funcionó primero el Hotel Centenario. Luego destinado a oficinas, tuvo aquí su sede el diario La Época. Desde hace décadas uno de sus locales comerciales es ocupado por una clásica librería de usados y antiguedades llamada “El Túnel”.


Fuente: Wikipedia
 

Palacio Urquiza Anchorena






El Palacio Urquiza Anchorena está ubicado en Avenida de Mayo 747, en el barrio de Monserrat. Fue mandado a construir por el doctor Diógenes de Urquiza Anchorena como edificio para oficinas. Es una obra del Ingeniero Esteban Sanguinetti, inaugurada en 1921.

Presenta una fachada académica en la que se destaca su portal con una gran reja de hierro que da acceso a un corredor ornamentado con sobrerrelieves que llegan hasta el cielorraso, puertas de madera tallada y cristal y un antiguo buzón cuadrangular para correspondencia. Se lo conoció también como pasaje "La Mundial" por haber albergado a las oficinas de esta compañía de seguros.

Fuente: Wikipedia

viernes, 21 de enero de 2011

Aduana de Buenos Aires



La Aduana de Buenos Aires es el edificio que aloja a la Dirección General de Aduanas en Buenos Aires, capital de la República Argentina. Es obra de los arquitectos Lanús y Hary, se inauguró en 1910 y en 2009 se transformó en Monumento Histórico Nacional. Su dirección es Azopardo 350.



La Aduana de Buenos Aires existió desde el año 1580, cuando la ciudad fue fundada por el adelantado Juan de Garay. Desde 1855 a 1896 ocupó el edificio conocido como Aduana de Taylor, una construcción con forma semicircular levantada en terrenos ganados al río, que fue demolida al rellenarse la ribera para construir el Puerto Madero. Su espacio y su forma peculiar siguen en la actualidad presentes en el Parque Colón.

Como la Aduana tuvo que pasar a ocupar de manera improvisada el llamado Edificio de Rentas Nacionales (terreno hoy ocupado por el Palacio de Hacienda), se decidió que era necesaria la construcción de un edificio adecuado para alojar a este organismo, en pleno proceso de expansión gracias al modelo agroexportador.

De esta forma, fue asignado al nuevo "palacio" de Aduana un terreno nacido con el relleno costero del nuevo puerto, delimitado por las avenidas Paseo Colón e Ingeniero Huergo, y las entonces calles Belgrano y Moreno. En 1908, el estudio de los arquitectos Eduardo Lanús y Pablo Hary proyectó el nuevo edificio.

Las obras comenzaron hacia enero de 1909, bajo la presidencia de José Figueroa Alcorta. El edificio fue inaugurado el 8 de octubre de 1910, cuatro días antes de que Figueroa Alcorta fuera sucedido en su cargo por Roque Sáenz Peña y en el marco del festejo del Centenario de la Revolución de Mayo. De todas formas, la nueva Aduana comenzó a ser ocupada recién el siguiente 6 de enero.

El 28 de septiembre de 2009, el Decreto 1309/09 lo declaró Monumento Histórico Nacional.

El elemento más destacado del edificio de la Aduana porteña es su absoluta simetría. Ocupa toda la manzana, y posee dos torres gemelas que se pueden ver incluso a bastante distancia, desde los diques del Puerto Madero. Otro elemento decorativo representativo son las molduras que representan el escudo de la República Argentina ubicadas sobre la inscripción "ADUANA", en las fachadas principales que miran a la calle Azopardo y la Avenida Huergo.

El edificio es de estilo academicista francés, posee un subsuelo, planta baja y tres pisos superiores, con una mansarda de pizarra, material que también reviste las dos torres. Las entradas principales son por el centro de simetría de las fachadas que miran a la calle Moreno y la Avenida Huergo, y constan de grandes pórticos de dos niveles de altura, enmarcados por inmensas columnas sobre volúmenes salientes. En cuanto a sus ambientes, están distribuidos entre 23 salones y 90 locales.

Fuente: Wikipedia
 

Almacen en Moreno 402


Este viejo almacén llamado "La Flor de Asturias" se encuentra en la esquina de Moreno y Defensa, en el barrio de Monserrat.

Acá venía a hacer las compras de pequeña Niní Marshall, que vivía a una cuadra de distancia.

Una característica relevante es que se trata de una esquina sin ochava como ya quedan pocas en Buenos Aires. Poco pude averiguar sobre su historia pero espero descubrir el año de construcción.


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jueves, 20 de enero de 2011

Hotel Moreno



El Moreno Hotel es un hotel boutique que se encuentra en la calle Moreno 376 en el barrio de Monserrat en la ciudad de Buenos Aires.

Fue establecido en un edificio de oficinas proyectado para Adolfo Hirsch, Bernardo Zollfrei, Bruno y Ricardo Sadler por el arquitecto húngaro Johannes Kronfuss en 1929, en estilo art decó y construido por la compañía F.H. Schmidt SA.

A lo largo de los años este edificio alojó, entre otros, al Centro de Importadores de Buenos Aires y a la Editorial Kapelusz. En 2006 fue sometido a una remodelación y restauración a cargo del estudio Fernández-Huberman-Otero, para transformarlo en el actual hotel.

Del Moreno Hotel se destaca su decoración con abundancia de cerámicas tanto en el vestíbulo y hall como en el basamento de su fachada. Las piezas fueron confeccionadas por la fábrica Uwag en Europa, e importadas. En el interior también resaltan cinco vitrales realizados por el alemán Gustav van Treeck, con temáticas simbólicas (navegación, industria, transporte, ganadería y agricultura).

El inmueble fue declarado patrimonio histórico de la ciudad.

Fuente: Wikipedia
 

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